Por Javier Blanco - La plaza accionaria local cortó ayer su racha bajista de la misma manera en que lo había hecho la semana anterior: apoyada en el efecto derrame que las apuestas al riesgo argentino en el exterior tuvieron sobre las cotizaciones locales. En esta oportunidad, el eslabón principal de la cadena de transmisión fueron los bancos. Las mejoras del 2,2 al 5% que registraron sus ADR en Nueva York fueron las que, al trasladarse a la plaza local, generaron las condiciones para que el índice Merval pudiera cerrar la segunda rueda de negocios del mes con un avance del 0,7 por ciento. El atractivo por las apuestas al Macro( 5,2% afuera; 4,7% aquí), al Francés ( 2,8 y 2,9% respectivamente) y Galicia ( 2,3 y 1,9) habría radicado en la posibilidad de crecimiento que obtendrían si logran imponerse en la carrera por el negocio local minorista del Citi y la valoración que se hizo en el mercado de la firmeza de cada oferta. El dato confirma algo doloroso: que la calificación de mercado de frontera que conserva la Bolsa argentina hace que la mayor parte de las apuestas por el riesgo privado local se canalice por los instrumentos que cotizan en plazas del exterior. Pero bien dice el poeta que nunca es triste la verdad, aunque no tenga remedio... Por lo demás, casi nada cambió por aquí. De hecho, el panel líder en realidad terminó con tantas alzas como bajas (destacándose en este último caso las de Tenaris, Mirgor, Consultatio y Pampa Energía), aunque mostró una saludable pero mínima expansión el monto de negocios, que llegó a los $ 275 millones, otra vez fuertemente traccionado por Cresud, que sumó operaciones por un 30% del total negociado con acciones locales. |