Después de cuatro meses de estancamiento, en mayo los préstamos a empresas comenzaron a mostrar signos de reactivación. Así, por primera vez en el año el financiamiento corporativo desplazó a los préstamos al consumo como principal motor de los créditos al sector privado.
En concreto, la línea de adelantos en cuenta corriente, que es la más utilizada por las compañías para financiar sus movimientos de caja diaria, cerró el mes con un salto del 4,24%, duplicando la tibia suba de 2,4% que registró en abril, luego de haber caído 4,7% en marzo y 0,2% en febrero. Este aumento, sumado al crecimiento de los préstamos al consumo, compensó la caída de 3,62% en los descuentos de documentos y ayudó a que el stock total de prestamos al sector privado pasara de $785.193 millones a $793.100 millones, para cerrar con una suba de 1%.
Así, el aumento en los préstamos a empresas fue en mayo el principal motor de la financiación a privados. De hecho, los créditos con tarjeta de crédito crecieron 3,47% en el mes, mientras que los personales registraron un alza del 2%.
Del otro lado, los depósitos a plazo fijo aceleraron en mayo la tendencia que vienen experimentando desde febrero último, con una caída en las colocaciones de más de un millón, compensada por el ingreso de fondos de pequeños inversores. Tentados por el alto rendimiento de las Lebac, los depósitos a plazo de más de un millón de pesos cayeron 4,6%, lo que implica una sangría de casi 10.000 millones en el mes. El stock total de depósitos en pesos del sector privado, sin embargo, logró aumentar 1 por ciento, pasando de $927.467 millones a $937.399 millones.

