Por Javier Blanco - La rueda de negocios de ayer entregó una nueva y palmaria demostración de los condicionamientos estructurales que tiene la plaza argentina para despegar. Mientras los ADR y los bonos argentinos en el exterior volvieron a trepar (en algunos casos, fuerte), esos mismos títulos negociados en el ámbito local apenas si reptaron. Para algunos, son datos que dejan al descubierto las limitaciones que le impone a la Bolsa porteña la calificación como "mercado de frontera" que mantiene desde hace años. Y las oportunidades que se resignan ahora que la demanda de activos emergentes se ve robustecida porque el mercado cree que la Fed deberá ser más paciente para volver a subir la tasa de interés. Lo cierto es que la rueda local atrajo apenas $ 180 millones en negocios con acciones (y sólo $ 99 millones con papeles que forman parte del panel Merval), es decir, apenas unos US$ 13 millones o US$ 7 millones, respectivamente. Pese al reducido volumen de negocios, el índice Merval ensayó una mejora (la tercera consecutiva) del 0,5% apoyada en el salto del 5,8% de Tenaris (que trasladó la suba del 5,7% que registró su ADR en Wall Street) y las mejoras del 2% de Pampa y Telecom que tuvieron el mismo origen externo. Mientras que, por el lado de las bajas, sorprendió el derrumbe del 8,5% de Mirgor. Los bonos, por su parte, cerraron con mayoría de bajas, en parte afectados por la manifiesta debilidad del tipo de cambio. Sólo volvieron a mejorar sus precios los emitidos en pesos y con indexación por inflación. La mirada de los operadores locales vuelve a posarse sobre el nivel de tasas que definirá hoy el BCRA. El consenso indica que hasta que no se acerque al 30% no habrá transferencia de beneficios hacia la Bolsa. |