Según el Gobierno, la devolución del 15% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para jubilados y beneficiarios de planes sociales llegará a los $ 25.000 millones anuales. Así lo aseguró ayer Alfonso Prat Gay al presentar la nueva norma aprobada el miércoles por el Congreso, en compañía del titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad. El ministro de Hacienda explicó que a ese porcentaje también se agrega el 5% de devolución del IVA con tarjetas de débito, "con lo cual estamos devolviendo prácticamente la totalidad del IVA a sectores que queremos beneficiar".Dijo que en el caso de jubilados que utilicen plenamente el descuento de los 300 pesos "equivale a retrotraer los precios de la canasta alimentaria a noviembre del año pasado". En el caso de beneficiarios de la asignación por hijo "utilizando la tarjeta al máximo equivale a 200 pesos mensuales y a retrotraer los precios de la canasta básica alimentaria a los valores vigentes a enero"; según el cálculo del funcionario. La iniciativa, que estipula devolver hasta 300 pesos de IVA, alcanzará, según el ministro, a familias "cuyo ingreso familiar no supere dos y medias jubilaciones mínimas".
Para Prat Gay esta devolución del 15% para jubilados que cobran el haber mínimo, beneficiarios de la asignación universal por hijo, planes sociales y pensionados, alcanza a más de 8 millones de personas.
Dijo que el descuento regirá también para los artículos que sólo tienen un IVA del 10%, como la carne y también se aplicará sobre las ofertas que realicen los supermercados y que "alcanza a todos los artículos" que se comercializan en esos megacentros comerciales hasta el máximo de 2.000 pesos.
Las principales aclaraciones sobre el sistema presentadas ayer son las siguientes:
•Los alcances de la devolución del IVA llegarán a los supermercados, comercios de cercanía (incluyendo chinos), bancos, procesadores de tarjetas y administraciones tributarias.
•Los bancos se comprometen a permitir los pagos en dos cuotas en las compras con tarjetas de débito.
•Según la AFIP, en general existe una muy baja utilización de la tarjeta de débito para compras (menos del 8%); con lo cual habrá que realizar una tarea de fomento de su utilización. Para el organismo, impulsar estas operaciones en los segmentos alcanzados por el beneficio, tenderá a la formalización de las operaciones.
•En cuanto a los comercios, especialmente en las pymes, existe una baja disponibilidad de las POS (las máquinas para deslizar las tarjetas. Esto se debería a un alto costo de adquisición, establecimiento y mantenimiento de estos instrumentos, y a las altas comisiones que deben liquidar los comerciantes en cada operación.
•Las compañías de las POS aseguran que se bonificará su instalación y costos de aplicación por dos años. Por otro lado, no se cobrarán aranceles por esta gestión.
•Los locales se comprometen a realizar descuentos adicionales en determinados días de la semana; incorporar la difusión del beneficio en sus publicidades (incluyendo los fines de semana), y utilizar las líneas de caja para fomentar el uso.
•La AFIP se compromete a eliminar las retenciones de IVA y Ganancias para los comercios; y a abrir el diálogo con las provincias y municipios para la disminución de la carga tributaria de Ingresos Brutos (AGIP, ARBA, etc.)