Los mercados internacionales se tomaron un respiro ayer y optaron por una toma de ganancias. Lo mismo ocurrió en el ámbito local. Los inversores en el exterior operaron más tranquilos, con la expectativa de que la Fed no subirá las tasas de interés la semana que viene y esperaría hasta julio.
El dólar minorista se mantuvo sin cambios a $ 14,14, mientras que el dólar mayorista cayó ocho centavos a $ 13,85, luego de dos subas consecutivas. En esta oportunidad, los bancos oficiales cambiaron su postura compradora en el mercado y vendieron alrededor de u$s 20 millones, según cálculos privados. Dichas ventas "causaron la caída de la cotización de la divisa y permitieron fijar el tipo de cambio en el Banco Nación a $13,82 vendedor para la transferencia", comentó Fernando Izzo, analista de ABC Mercado de Cambios. "El mercado notó menos operaciones que ayer (por el miércoles), debido a la baja del volumen de exportadores registrada hoy (por ayer) -especulan con la permanente suba del valor internacional de la soja, que pasó a un máximo de u$s 431- además de un menor volumen de swaps cambiarios que vienen haciendo los bancos para tomar pesos con uso de compraventa de divisas a distintos valores (3 y 4 días), que hoy (por ayer) sumaron u$s 55 millones", agregó. El mercado contó con un volumen operativo de u$s 366 millones, un 10,30% menos que en la víspera. Además, la tasa del "call-money" sigue operándose cerca del 32% anual, lo que permite a las instituciones financieras hacer sus negocios en pesos.
Por su parte, el dólar "blue" avanzó ocho centavos a $ 14,31, luego de hundirse 51 centavos hasta el martes pasado. De esta forma, la brecha cambiaria se ubicó en el 1,20%. Respecto de los tipos de cambio implícitos, el "contado con liqui" cayó tres centavos a $ 13,88, mientras que el dólar "Bolsa" avanzó tres centavos a $ 13,90.
A su vez, en el mercado de futuros entre bancos se operaron u$s 84 millones. En el segmento se registró un "roll-over" desde junio (a $ 14,074) a julio (a $ 14,40), con una tasa implícita del 27,27%. En cambio, en el segmento de futuros del Rofex, donde se contabilizaron u$s 345 millones, "se notó preferencia -73% del total- por los plazos cortos, y especialmente en "roll-over" de junio (a $ 14,059) a julio (a $ 14,40) con una tasa implícita del 28,55% anual. En este caso, el período más largo operado fue noviembre, que cerró a $ 15,55 con una tasa implícita del 26,25% nominal anual.
Respecto del mercado de renta fija, los bonos también finalizaron a la baja en sus cotizaciones en dólares. El Par con legislación argentina (-2,64%) lideró las pérdidas, seguido por el Discount (-1,33%), por el Bonar X (-0,36%), por el Bonar 2020 (-0,31%) y el Argentina 2019 y el Argentina 2021 (ambos cayeron un 0,24%). Gustavo Ber, titular del Estudio Ber, consideró que "las acciones locales se inclinaron por una pausa a pesar de que los operadores siguen apostando a arbitrajes desde la renta fija, que queda reservada para el devengamiento". "Ocurre que la expectativa de una continuidad en los descensos en las tasas de las Lebac por parte del BCRA, que ya acumula casi 500 pb en las última semanas, daría espacio a dichos rebalanceos para capturar los beneficios del menor costo de oportunidad", agregó.
Por otra parte, el equipo de Equity de Puente recomendó "sobreponderar los bonos YPF 21, YPF 24 e YPF 25, que muestran un posible upside de entre 4%-7% por el aumento en el spread contra títulos soberanos". "Por su parte, EDNAR 22 y TRANAR 21 muestran rendimientos superiores al 9% y un 'spread' frente a los soberanos de 360 y 470 puntos básicos, respectivamente", agregó.. |