EN LA BOLSA, EL 2017 PASÓ DE OPERAR $ 30 MILLONES EN DICIEMBRE A $ 107 MILLONES EN ENERO Ventas de inversores que dudan sobre el canje, y compras por otros que proyectan un final exitoso tienen al mercado de deuda con un movimiento que no se veía hace años. El comienzo del canje de deuda despertó del letargo al mercado de títulos públicos. Durante enero y respecto a diciembre pasado, los volúmenes negociados en algunos instrumentos en default se incrementaron hasta más de seis veces.
Específicamente, el Global 2015, 2006, 2017, y Bocones pesificados como el Pro6 y Pre4 reflejan, entre diciembre y enero, aumentos en sus operaciones diarias de entre 300% y hasta 650%. Según los datos del Instituto Argentino del Mercado de Capitales (IAMC), en la Bolsa porteña el volumen efectivo total negociado en el Global 2006 saltó de poco más de $ 9 millones en el último mes de 2004 a más de $ 64 millones en enero. En tanto, en igual lapso, el Global 2017 pasó de 30,3 millones a más de $ 107,8 millones, y el Pro6 de $ 27,8 millones a $ 87,7 millones. Estos últimos bonos se ubican entre los cinco títulos con mayor presencia dentro de la Bolsa local.
El porqué de tales movimientos es simple. Por un lado, están quienes arbitraron dentro del mercado buscando posicionarse en aquellos títulos más baratos (es decir, de menor paridad) para entrar al canje. El objetivo es claro: ganar mayor cantidad de nominales.
Bajo esta estrategia, los instrumentos más privilegiados fueron los Bontes y Bocones pesificados que se encontraban, en términos de dólares, cotizando por debajo de un Global.
Ganar tras el canje
Mientras, por otro lado, se encuentran aquellos inversores especulativos que, confiados en las positivas expectativas que existen sobre el resultado de la reestructuración, apuestan a ganar hasta 20% con los nuevos bonos. Las proyecciones alcistas sobre el precio de los títulos a cotizar tienen su fundamento en la fuerte caída que se espera en la tasa de descuento.
"Los inversores institucionales están impulsando los montos operados dentro del mercado. De hecho, hay muchos que están comprando para entrar al canje y optar por el bono Descuento en pesos indexado", señaló un operador de un banco local. A la hora del porqué este título, destacó que "aunque tendrá legislación local, será un bono muy líquido y tiene menor duration que el Par. Además, se espera que en el corto plazo refleje un importante up-side".
En igual sentido, un operador sostuvo que "desde hace casi dos años que no se observaba tanto movimiento dentro del mercado de bonos". A la vez, expresó que el importante cambio de manos que se vivió es un dato positivo para el canje. "Los que venden son minoristas, y los que compran institucionales. Estos últimos se espera entren al canje después del 20 de febrero, con lo cuál en los últimos días podría haber un importante salto en el nivel de aceptación", agrego.
Dentro del Mercado Abierto Electrónico (MAE), el resultado no es diferente. En este recinto, elegido principalmente por las entidades financieras, el incremento en los volúmenes operados en algunos instrumentos es fuerte. Entre diciembre y enero, el Global 2006 pasó de operar poco más de u$s 1 millón a más de u$s 10 millones. En tanto, en febrero, este bono ya lleva operado más de u$s 20 millones.
No muy diferente escenario presentan los Bocones pesificados más líquidos. Entre ellos, el Pro2, Pro6 y Pr10.
En tanto, el Global 2017 (uno de los bonos más líquidos dentro de todas las series en default) negoció poco más de u$s 3 millones en diciembre para superar los u$s 10,9 millones en enero. En el mes, ya supera los u$s 21 millones.
Los analistas también destacan que el mayor movimiento en bonos se observa en el exterior. Aunque no se sabe con exactitud las cifras que se manejan entre las diferentes mesas de dinero, no hay dudas que las operaciones de compra y venta se han multiplicado desde principios de enero.
Se destaca que por un lado están quienes descreídos por el canje venden sus tenencias, mientras por otro están los que demandan para entrar el canje. |