Por: Carlos Burgueño - Mauricio Macri recibi
ó el fin de semana una buena noticia que estaba esperando: los proyectos de infraestructura vial, de infraestructura y servicios que estaban paralizados ya se pusieron casi en su totalidad en marcha, y para el ansiado segundo semestre la obra pública (al menos la que ya está adjudicada) estará en marcha en tiempo y forma. Para el Presidente, entre la recuperación del campo a partir de la reducción de retenciones y la reactivación de estas iniciativas (que representan según los industriales la mitad del rubro construcción), el segundo semestre tendrá un aire de recuperación en un rubro clave para cualquier intención de crecimiento económico.
El Gobierno ya les comunicó desde la Jefatura de Gabinete deMarcos Peña a los empresarios privados vinculados a estos proyectos que terminó la época de revisión de contratos, que los sospechosos quedarán en observación y eventualmente será redirigidos hacia el Poder Judicial para que se encarguen los jueces de cada situación; y, lo más importante, les aseguró que los pagos estarán antes de julio al día y que, hacia adelante, las demoras no serán de más de 60 días. Los voceros del Ejecutivo se comunicaron personalmente con los adjudicatarios que vienen con obras paralizadas desde comienzos del año pasado, mucho antes del comienzo de la campaña electoral para avisarles que pueden retomar el trabajo y que, hasta que se termine la obra, ya no habrá demoras y que al menos desde el sector público el ritmo de giro de fondos y de aportes de todas los papeles de autorizaciones y permisos varios estarán ya agilizados. Y que, además, todos los pagos y documentos burocráticos estarán "on line" y cualquier prestador de servicios (o público en general) podrá acceder a estos datos y verificar que estén los pagos y liquidaciones, y que se podrá también comparar con el ritmo de pago anterior, y el valor de las prestaciones anteriores y con un historial de hasta 10 años hacia atrás.
Aseguran los responsables del Gobierno de Mauricio Macri que en algunos casos se renegoció con los proveedores de obras pública y hasta hubo rebaja del 20% en el costo de la obra. Esto, aseguran desde el Gobierno, es algo habitual en las obras viales y de infraestructura en la provincia de Buenos Aires, Córdoba y el noroeste, especialmente en Jujuy. Afirman además que los casos más graves se dan en también en situaciones puntuales en la Patagonia, obviamente (es el Gobierno nacional el que da los datos), en Santa Cruz; donde además se asegura que no hay obras públicas en marcha desde hace más de dos años.
Desde el Gobierno afirman que "la mitad de la obra pública no recibió un sólo peso en todo 2015, y desde que llegamos nosotros debimos hacer una tarea minuciosa para determinar el estado de cada proyecto, el dinero que se había entregado y el que se debía, y si lo que nos reclamaban tenía lógica o estaba infectado de sobreprecios".
Siguiendo esta línea de acción, el Gobierno sólo ejecutó del total de fondos presupuestados para obra pública, unos 555 millones de pesos en enero, 2300 millones en febrero, 3.100 en marzo, 3.700 en abril y 5.800 en mayo. Pero además se aseguró que ya en junio el ritmo llegará a los 7000 millones, sólo para proveedores de obras que ya estén en realización y retrasadas; nivel que se sostendrá hasta fin de año. Además, se asegura, en el segundo semestre comenzarán a lanzarse nuevos proyectos de obras por unos $ 18.000 millones para este año sólo destinados al Plan Belgrano con el que el macrismo quiere quedar como la gestión que cambió la infraestructura del Noroeste. En total, para este año el Presidente ordenó que la inversión en obra pública para todo el país llegue como mínimo a los 220.000 millones de pesos; cuando el presupuesto original para este año llegaba a los $ 180.000 millones. Para el próximo año la cifra se incrementaría y superaría esa meta en unos $ 100.000 millones más, como mínimo. En esto tendrá que trabajar el secretario de Coordinaación InterministerialMario Quintana.
Se asegura en el Gobierno que el mayor nivel de gastos se concentrará en obras viales, con más de 80.000 millones. Luego se ubicará vivienda, recursos hídricos, aguas y cloacas y modernización edilicia del estado. Se asegura además que con esta reactivación, especialmente en los pagos, se abrirán unos 100.000 puestos de trabajo, en general todos preexistentes al macrismo, pero que corresponden a personal que dentro de la construcción se fueron primero suspendiendo y luego despidiendo, al ritmo de la caída en la regularidad en las liquidaciones del estado nacional; desde comienzos de 2015 al primer trimestre de este año.