BUENOS AIRES, feb 17 (Reuters) - La apreciación del peso argentino se acentuará cuando el país supere la cesación del pago de su deuda, lo que obligaría al gobierno a tomar medidas más enérgicas para evitar que la moneda pierda competitividad y dañe las exportaciones, dijeron fuentes del mercado. Las compras de dólares que realizan cotidianamente el Banco Central y el estatal Banco de la Nación, apenas han podido frenar la avalancha de dólares que se ha volcado recientemente al mercado a la espera de un exitoso final del canje de bonos incumplidos del país. El miércoles, el peso se acercó a las 2,90 unidades por dólar, un mínimo de nueve meses, en una persistente tendencia a la apreciación cambiaria. El gobierno del presidente Néstor Kirchner afirma que prefiere ver la cotización del peso en torno a las 3,0 unidades por dólar para favorecer a la economía mediante su política exportadora y evalúa medidas para revertir la situación. Los operadores creen que si no fuera por las compras oficiales de dólares, el peso se estaría negociando en torno a los 2,75 por dólar. Los analistas creen que el gobierno podría aumentar los controles al ingreso de capitales, que ya están obligados a permanecer en el país por 180 días, e incrementar sus compras de divisas, aunque con un ojo puesto en evitar su impacto en la inflación. Las medidas podrían ir desde un mayor plazo de obligatoriedad de permanencia en el país a más tiempo a los exportadores para que ingresen sus divisas, lo que reduciría la oferta de dólares, hasta la inmovilización de parte de esos fondos en el Banco Central por un período definido, según analistas. El Ministerio de Economía de Argentina y el Banco Central no niegan que se estén evaluando medidas, pero no han ofrecido más detalles. El peso acumula una apreciación del 2,3 por ciento en el 2005. Y se recuperó casi 37,5 por ciento del mínimo de 4,0 unidades por dólar al que llegó a mitad del 2002. "Se necesitará una política monetaria más férrea para afontar la actual baja del dólar (subida del peso), y por eso uno puede pensar en algunos nuevos mecanismos porque la liquidez será más notoria en las próximas semanas", sostuvo José Ansa, titular de Ansa corredor de cambio. También se espera que tras la finalización de la oferta del canje, el 25 de febrero, el Banco Central aumente la emisión de títulos de deuda, como lo hace semanalmente, para retirar pesos de circulación y contener la inflación. Los precios minoristas treparon 1,5 por ciento en enero, la mayor subida desde agosto del 2002, y encendieron algunas luces amarillas sobre la política monetaria del Banco Central, que inyecta pesos al mercado con la compra de dólares y presiona la inflación. "El Banco Central va a tener que elegir a que objetivo apuntar. Va a ser difícil mantener la inflación baja y el tipo de cambio alto", dijo la analista Mariana Gurfinkiel, de la consultora Delphos Investment. Además, se especula con que el Banco de la Nación destine unos 1.500 millones de pesos (unos 515 millones de dólares) para comprar dólares y no permitir que la paridad del peso supere el nivel de 2,90 unidades. El "problema" de apreciación es global, se observa fundamentalmente en la paridad frente al euro que se ubica en mínimos históricos y también en las monedas regionales como el peso uruguayo , el peso chileno y el real de Brasil, que cotiza en máximos de dos años y 8 meses. La abundancia de dólares es producto de una constante liquidación de divisas por parte de los exportadores y de la llegada de capitales extranjeros alentados por el avance del canje de deuda, a cuyo éxito apuestan para que revalorice los activos financieros. El mercado bursátil argentino se encuentra en máximos históricos, rompiendo récords día tras días y la cotización de los bonos del país también mejora con el avance del canje. Según la información oficial, la aceptación al canje sumaba bonos por 37.870 millones de dólares, un 36,9 por ciento de los 102.600 millones de dólares en cesación de pagos (incluyendo intereses) y un 46,3 por ciento de los 81.800 millones de capital en renegociación. "Lo que puede ayudar (a frenar la subida del peso) son los compromisos del gobierno con organimos internacionales, como también los cumplimientos en el pago de renta con los bonos 'post-default'", dijo Freddy Vieytes, operador de Puente Hermanos Sociedad de Bolsa. "Indudablemente estos factores deberán favorecer a un sostenimiento del peso", agregó. Argentina paga puntualmente los vencimientos de su deuda con el FMI y cuando concluya el canje prevé reiniciar las negociaciones para reanudar el acuerdo con el organismo, suspendido en agosto pasado. Los analistas consultados semanalmente por el Banco Central proyectan la paridad del peso en 3,03 por dólar para fin del 2005. |