El dólar ha cedido terreno respecto al yen, entre rumores de intervención del Banco de Japón, no confirmados. La libra esterlina también ha presionado al billete verde hasta fijar nuevos máximos de cinco años. Frente al euro, la divisa estadounidense ha cedido leves posiciones, hasta colocarse por encima de 1,17 unidades por cada moneda única. La falta de noticias económicas ha sido la tónica, pero en EEUU, John Snow comparecerá ante el Senado para aclarar su postura sobre las divisas asiáticas.
Pese a que desde el Tesoro Snow muestra una postura agresiva a favor de un yen y un yuan libres de trabas, los expertos señalan que EEUU está lejos de disponer de una posición de fuerza.
La divisa única se pagaba en la sesión asiática a 1,1680 unidades por euro, aunque los mínimos del día eran de 1,1660. La apertura de las plazas de la eurozona llevaba al billete verde por encima de 1,17 y en dicha cota se mantenía después de que Wall Street comenzara a negociar. Pero los movimientos más destacables han sido los del yen y la libra esterlina. La moneda británica ha alcanzado su precio más alto en cinco años frente al dólar, al colocarse en 1,7079 dólares por unidad, un precio inédito desde octubre de 1999. Los operadores descuentan subidas de tipos de interés en Reino Unido la próxima semana, algo que ha impulsado a la esterlina.
Por su lado, el yen se apreciaba hasta 107,85 unidades por cada billete verde, la cotización más cara de los últimos tres años. Todo ello, en ausencia de datos económicos de relevancia y a la espera de la comparecencia de John Snow en el Senado de EEUU, para explicar su postura en materia cambiaria respecto a China y Japón.
Juan Laborda, director de análisis de Barclays, comenta que EEUU no está en disposición de presionar a China o Japón para que dejen de intervenir sus divisas, ya que ambos países son los responsables del 50% de la financiación norteamericana. Así, si el ejecutivo de Bush amenazara con sanciones comerciales, China y Japón podrían repatriar capitales, lo que elevaría la rentabilidad de la deuda de manera desproporcionada, con el consiguiente efecto devastador en el sistema hipotecario.
Laborda subraya que cuando EEUU acusa a Japón de intervenir en el mercado de divisas para depreciar al yen, omite que esa actuación es un claro apoyo para la deuda pública estadounidense, ya que el banco central nipón compra principalmente bonos norteamericanos para apreciar el dólar y debilitar su divisa.
El experto se declara partidario de un ajuste ordenado de las cotizaciones de las divisas, ya que una flexibilización más drástica del mercado cambiario podría tener un efecto económico perverso.
El cambio oficial del Banco Central Europeo (BCE) fue de 1,1684 dólares por euro. Respecto al yen quedó en 126,21 unidades por cada divisa única. Hay que recordar que la Comisión Europea ha rebajado una vez más las previsiones de crecimiento de la zona euro para 2004, que pasan a ser del 1,8% desde el 2,3% estimado anteriormente. Los pronósticos para el conjunto de 2003 quedan fijados en el 0,4%, desde el 1% anterior. |