Por Francisco Jueguen - En los pasillos de los eventos suelen encontrarse más verdades que en los atriles. Y ayer en los de la Unión Industrial Argentina (UIA), que abrió sus puertas para un seminario sobre el financiamiento para las pymes del sector, se escuchaban tres palabras: Movicom, Techint y dólar. "A la obra pública le decían Movicom, va con el 15 adelante", se confesó una semana atrás Héctor Méndez, ex presidente de la entidad fabril. Anteayer se retractó. "No me consta", dijo ante el fiscal Federico Delgado. "Al gordo [por Méndez] le gustan los titulares, el perfil alto. Pero no se dio cuenta de que esta declaración era vinculante", bromeó un peso pesado de la UIA. Sobre la empresa de Paolo Rocca y su pelea con el gobierno cordobés y sus socios chinos algunos festejaban. "¿No viste a Fantino el otro día? [Juan] Schiaretti lo salió a matar y la mesa lo defendía", interpretó otro. Pero el centro del debate público, abierto por el Gobierno, fue la competitividad. "Tenemos que ver cómo hacemos para acoplarnos a los precios internacionales", sorprendió al auditorio repleto el secretario de Industria, Martín Etchegoyen, ex director ejecutivo de la UIA hace sólo seis meses. "Tenemos que trabajar fuertemente la competitividad. En los últimos cinco años hubo un desacople entre la economía nacional y la internacional. Hay precios internos distorsionados y eso afecta la competitividad y afecta a los consumidores", agregó Etchegoyen, que incluso pidió a los presentes que "no se asusten" mientras agitaba sus pies abajo de la mesa y leía sus anotaciones. "Los precios son formas de integrarnos con el mundo. Pero no es posible cualquier integración. Tiene que favorecer el empleo", matizó el funcionario, que pidió "asegurar la competencia en toda la cadena". Claro que Etchegoyen encontró que los actuales problemas de competitividad tienen una responsabilidad compartida. Según dijo, el Gobierno debe ofrecer estabilidad macroeconómica, un marco impositivo coherente, disponibilidad energética y una baja de costos laborales no salariales. Con esta última premisa, Etchegoyen envió un guiño al sector que viene quejándose por la suba del ausentismo y los altos valores por trabajador que piden las ART. Etchegoyen reclamó a los empresarios "trabajar fuerte en la competitividad puertas adentro", con más inversión tecnológica, ganando mercados y cumpliendo las reglas. Incluso lanzó una advertencia: "Vamos a controlar y a sancionar a quienes abusen de posiciones dominantes. Estas son las reglas que imperan en todo el mundo, y cumplir esto es trabajar la competitividad". La UIA, por lo menos su cúpula, apoyó. "La competitividad se vuelve clave", indicó Adrián Kaufmann Brea, presidente de la entidad. Para evitar malos entendidos en momentos de movimientos cambiarios en los últimos días, aclaró que hablaba de la "sistémica". Además, puso el foco en la mala performance del sector, pero evitando criticar al Gobierno. "Son momentos complicados. La industria sufre cuatro años de estancamiento y ahora estamos afectados por la crisis de Brasil", agregó. Si bien el tema de la competitividad cerró el seminario, nadie habló del dólar, por lo menos públicamente. "¿Está bien este valor del dólar?", le preguntó LA NACION a Etchegoyen, apenas cerrada la jornada. "Es un dato importante, pero no es el único que miramos. El movimiento de los últimos días está asociado al Brexit". Ante la repregunta sobre la conveniencia de la devaluación en medio de las dudas oficiales por el atraso cambiario, dijo: "Repito que no es lo único que miramos. Estamos con otros temas". Además el funcionario, agregó que hoy estará abocado a empujar la ley de autopartes en el Congreso, y ratificó que en estos días se conocerá la resolución que modifica los impuestos internos a los autos. No quiso dar precisiones. Unos minutos antes, con una metáfora, el jefe de Gabinete de Industria, Eduardo Bianco, había dejado en claro que, pese a que no habrá una desprotección industrial, se buscará fomentar la competencia en el sector. "Esto es como un chico al cruzar la calle. No le podés soltar la mano ni antes ni después. Pero en algún momento tiene que aprender a cruzar solo". |