De todos modos, la transparencia tiene su lado oscuro. El Indec alumbró una caída del 0,5% en el crecimiento del PBI durante al primer trimestre, repitiendo el mismo fenómeno de los dos últimos trimestres del año pasado. La ciencia económica tiene una definición muy concreta cuando el crecimiento cae a lo largo de tres trimestres seguidos: recesión. Eso es lo que le está sucediendo a la Argentina de Macri y sacudir los indicadores de la economía real constituyen el principal desafío del gobierno actual.
Anoche se sancionaron las leyes de blanqueo de capitales; la de actualización masiva de las jubilaciones y la de reducción de impuestos a los autopartistas. Son tres medidas que apuntan a reactivar el consumo, la producción y generar más empleos. Pero falta mucho más que éso para transformar el invierno económico del presente en una etapa de crecimiento renovado. Y muchísimo más todavía para avanzar hacia el paraíso del desarrollo que la Argentina no conoce desde hace medio siglo.

