Los fondos para afrontar esta deuda saldrán de las arcas del BCRA, que como contraprestación recibirá instrumentos de deuda emitidos por el Tesoro consistentes en una o varias Letras intransferibles denominadas en dólares.
Estas Letras serán a 10 años, con amortización íntegra al vencimiento, que devengarán una tasa igual a la que devenguen las reservas internacionales del Banco Central para el mismo período y hasta un máximo de la tasa Libor anual menos un punto porcentual, mientras que los intereses se cancelarán semestralmente, detalló el decreto firmado por Gabriela Michetti, Rogelio Frigerio y Alfonso de Prat-Gay.
"Es un método que se venía utilizando. Se había armado en un momento una discusión sobre si tenía efecto monetario, pero eso quedó descartado", sostuvo Eric Ritondale, de Econviews.
Las reservas internacionales cerraron ayer en u$s 33.636 millones. Con el pago anunciado, estas quedarían en torno a los u$s 29.684 millones. El decreto de ayer recuerda que las reservas de la autoridad monetaria "hasta el nivel que determine su directorio, se aplicarán exclusivamente al fin contemplado en el inciso q) del Artículo 14 de la Carta Orgánica, y que las reservas excedentes se denominarán de libre disponibilidad, agregando que siempre que resulte de efecto monetario neutro, dichas reservas podrán aplicarse al pago de obligaciones contraídas con organismos financieros internacionales o de deuda externa oficial bilateral".

