JUNTO A CHIRAC EXIGIÓ LA RETIRADA DE LAS TROPAS SIRIAS EN LÍBANO El presidente George W. Bush pidió ayer en Bruselas que Estados Unidos y Europa inicien una "nueva era" en la alianza común que deje atrás los desacuerdos, sobre todo por la guerra de Irak, para afrontar los principales retos mundiales, empezando con Medio Oriente.
"Nuestra fuerte amistad es esencial para la paz y la prosperidad en todo el mundo, y ningún debate temporal, ningún desacuerdo pasajero entre los gobiernos, ningún poder de la tierra nos dividirá", afirmó.
Pidió también más ayuda europea para Irak, insistió que Irán debe suspender su programa nuclear militar, que Siria retire a su contingente militar del Líbano y aseguró que un acuerdo entre Israel y los palestinos es "alcanzable".
A Rusia le reclamó que no se desvíe del camino a la democracia y dijo que Europa y Estados Unidos necesitan recordarle al presidente Vladimir Putin la importancia de una oposición fuerte, la libre prensa y la repartición del poder. "El gobierno ruso debe renovar un compromiso con la democracia y el estado de derecho‘, dijo el mandatario. "Estados Unidos y todos los países europeos deben colocar la reforma democrática en el centro de su diálogo con Rusia", destacó.
Bush, quien hoy visitará por primera vez las instituciones de la Unión Europea, dijo que "EE.UU. apoya una Europa fuerte porque necesitamos un socio firme en la dura tarea de promover la libertad en el mundo".
En respuesta a la exhortación de Bush, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea aprobaron hoy el lanzamiento de una misión para la formación de jueces, policías y funcionarios penitenciarios de Irak y confirmaron la asignación de otros 200 millones de euros para la reconstrucción del país árabe.
El jefe de la Casa Blanca se reunió también con el presidente de Francia, Jacques Chirac, uno de los principales críticos de la invasión estadounidense a Irak.
Ambos mandatarios emitieron un comunicado conjunto en el que pidieron la retirada "inmediata" de las tropas sirias en el Líbano y que el régimen de Damasco no interfiera en la celebración de las elecciones parlamentarias libanesas
Siria tiene en Líbano unos 15.000 soldados, así como contingentes de los servicios de inteligencia, que convierten al régimen de Damasco en el árbitro de lo que ocurre en la política libanesa. |