Por Javier Blanco - El derrape del 3,7% con que se negociaron ayer mundialmente los precios del crudo (lo que puso al barril del WTI a un paso de volver a perforar los US$ 40) dejó ayer en rojo a las bolsas que tienen a los papeles del sector petrolero como sus principales actores. Fue el caso de la Bolsa porteña, que cerró la primera rueda de operaciones del mes con una baja del 2,3% en su índice de precios de referencia (el Merval), sólo porque Petrobras, Tenaris e YPF pagaron con un ajuste del 3 al 5% el reacomodamiento a la baja del crudo en un día fatal para las commodities en general (también cayeron 3,4% la soja y 2,5% el maíz en Chicago). Vale recordar que la petrolera brasileña es, por lejos, la principal acción del mercado local, ya que explica por sí sola casi un cuarto de la conducta del Merval. Si a esto se agrega que entre YPF y la siderúrgica productora de tubos para la explotación petrolera explican otro 12,5% de ese comportamiento se comprende por qué la caída homogénea de este bloque determinó a su vez el retroceso del mercado en general. De esta manera, el Merval cerró en 15.442,5 puntos tras haber logrado acumular una mejora del 7,6% y marcar un máximo histórico de 16.143,22 puntos durante julio. El trasfondo es un mercado que volvió a lo que podría denominarse su habitualidad: montos negociados en retroceso (se operaron apenas $ 224,6 millones con acciones) ante las crecientes dudas que comienzan a asaltar a los inversores sobre la viabilidad de una reactivación firme en el corto plazo. Esto quedó reflejado en el saldo ampliamente desfavorable de la rueda de ayer, que cerró con 51 bajas contra 17 alzas (relación3/1) y otros 14 papeles sin cambios. |