Por: Jorge G. Herrera - El BCRA retomó ayer la estrategia de bajas de tasas al reducir la más corta, a 35 días, en 25 puntos al 30% anual. A la par, realizó una fuerte contracción de más de $20.000 millones.
El elevado nivel de liquidez que impera en el sistema financiero se reflejó en las voluminosas ofertas presentadas en la licitación de Lebac. Según informó el BCRA ayer recibió propuestas por $94.144 millones, de los cuales adjudicó $93.600 millones, lo que implica la renovación total del vencimiento, que era de $76.385 millones, y un aumento en el stock en circulación por $17.215 millones. El efecto fue una contracción de la base monetaria de $13.651 millones. "Asimismo, en la última semana el BCRA absorbió $6.506 millones mediante operaciones en el mercado secundario, registrándose un efecto contractivo total por operaciones de Lebac de $20.156 millones", explicó el ente. Las tasas de corte se ubicaron en 30%, 29,1%, 28,44%, 28,1%, 27,73%, 27,15% y 26,93% para los plazos de 35, 63, 98, 119, 147, 203 y 252 días, respectivamente.
El BCRA justificó el pequeño recorte de las tasas, tras un impasse de tres semanas, en que "las expectativas de inflación mensual para los próximos meses mostraron un aumento de alrededor de 0,1% y se ubicaron en 1,7% en el cuarto trimestre, por encima del objetivo de la autoridad monetaria de 1,5% o menor". A pesar de esto el BCRA se apoyó en que "todos los indicadores y estimaciones de fuentes estatales y privadas que sigue la autoridad monetaria dan cuenta de una baja significativa en la inflación de julio, en línea con las señales emitidas por indicadores de alta frecuencia. Esto indica que el proceso de desinflación continúa su curso".
Teniendo en cuenta esta información, el BCRA consideró "apropiado reducir su tasa de política monetaria en 25 puntos básicos a 30%, y en la misma magnitud sus tasas de pases. Con miras a consolidar la desinflación, la autoridad monetaria continuará procediendo con cautela". Con relación a las tasas de los pases pasivos y activos, tras el recorte quedaron a un día de plazo en 26% y 35% respectivamente mientras que las operaciones a siete días bajaron a 27% y 36%.
Por último el BCRA reconfirmó que seguirá manteniendo un claro sesgo antiinflacionario para asegurar que el proceso de desinflación continúe hacia su objetivo para este año de una inflación mensual de 1,5% o menor en el último trimestre.
Si bien la baja de la tasa refleja el nivel de cautela que domina las decisiones del directorio del BCRA, más allá de las presiones políticas y privadas, el excedente de liquidez con que opera el mercado financiero y que se canaliza aún en las Lebac es la contracara de la menor oferta crediticia. Para los inversores este nivel de tasa sigue siendo atractivo, no sólo en términos reales sino respecto de la expectativas devaluatorias. Con respecto a la tasa real de interés, el mercado cree que todavía el BCRA tiene espacio para bajar la tasa nominal corta en por lo menos 300 puntos, en función de las expectativas de inflación anual para fin de año que rondan entre 22% y 24%.
Ayer el REM mostró un aumento de las expectativas inflacionarias, tanto en CABA como a nivel nacional, sobre todo en el último trimestre, aunque con tendencia bajista, pero cerrando el año por encima del nivel al que apunta el BCRA. A fin de agosto estiman una tasa corta en 29% y a fin de año en 25,5%. Un tipo de cambio nominal en $16,2 a fin de año. El PBI caería 1,5% este año y crecería 3,2% en 2017. |