El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, garantizó ayer que el Gobierno no permitirá una "apertura comercial salvaje" y dará tiempo a las empresas para adecuarse al proceso de cambio en el comercio. Durante una rueda de prensa con periodistas de agencias extranjeras de noticias, el funcionario señaló que "vamos de una economía cerrada y prebendaria a una economía competitiva", y que la idea es "integrarnos inteligentemente al mundo". "La integración en el mundo tiene un primer efecto beneficioso, que es que nos evitó el ajuste y nos evitó fundamentalmente ir al camino al que íbamos derechito, que es en el que está ahora Venezuela", aseveró. En ese sentido, consideró que gracias a esta decisión es posible que hacia fin de año el país empiece a notar "signos de crecimiento".
Asimismo, Prat Gay manifestó que se está cumpliendo con el cronograma que se había propuesto la administración de Mauricio Macri en cuanto a la evolución de la economía. "Dijimos que a partir del segundo semestre la cosas cambiaban de signo y efectivamente es así, ya que por el lado de la inflación el dato de junio fue el más bajo del semestre y todo indica que el de julio, que se va a publicar en las próximas semanas, va a estar por debajo del de junio, con lo cual ya para julio arrancamos el segundo semestre en el nivel de inflación que encontramos al asumir". Además, explicó que la quita de las retenciones era necesaria para dinamizar el campo, al que definió como "el principal inversor silencioso, que hizo que la economía del interior del país ya se esté reactivando en algunas zonas, gracias a la decisión de liberar la potencialidad del campo". Consideró que hay sectores que vienen "con la inercia del régimen anterior, que todavía muestran caída, como la siderurgia o la industria automotriz y la construcción, y hay otros que ya empiezan a mostrar mejoras, aunque el promedio aún no refleje crecimiento".
En cuanto a la llegada de las inversiones, Prat Gay aseguró que están llegando "a un ritmo de unos u$s 1.000 millones por semana, esto es unos u$s50.000 millones por año". "Vamos restaurando confianza. La Argentina era paria en el concierto internacional de naciones, y cuando uno mira el flujo de inversión extranjera directa, en la primera mitad del año se duplicaron respecto de la primera mitad del año pasado", afirmó. |