EN ENERO CRECIERON 42% LAS VENTAS EXTERNAS El sector avícola argentino comenzó el nuevo año con el pie derecho. Durante enero, las exportaciones de pollos crecieron 42% mientras que la producción aumentó 11,2%, cifras que superan las previsiones más optimistas y que auguran un excelente año para un sector que fue muy golpeado durante la década pasada.
El Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) divulgó ayer los volúmenes producidos y exportados durante enero, los cuales continúan la tendencia positiva del 2004, año en el que se alcanzó el récord de los últimos nueve años.
"Tuvimos un muy buen comienzo de año y, si todo sigue así, podremos seguir avanzando en nuestro plan para pasar de captar el 1,5% al 5% del mercado mundial hacia 2010", explicó Roberto Domenech, presidente de CEPA. Las ventas a países como Chile, Alemania y Arabia Saudita totalizaron 9.365 toneladas en enero, alcanzando un valor de u$s 8,5 millones y haciendo factible el objetivo del sector de colocar en el exterior unas 140.000 toneladas a lo largo de 2005.
Año excepcional
Durante 2004, las exportaciones de pollos y subproductos elaborados habían crecido un impresionante 60% hasta alcanzar casi las 100.000 toneladas, luego de que la Argentina lograra posicionarse como proveedor tras la aparición de influenza aviar entre productores tradicionales del Sudeste Asiático. Los precios competitivos, la calidad de los productos y el estatus de país libre de gripe aviar contribuyeron a que la Argentina pudiera ocupar rápidamente una parte del mercado mundial que debieron abandonar otros proveedores. En pocos meses, los pollos y subproductos nacionales pasaron de exportarse de 32 a 47 mercados mundiales.
Los representantes del sector se muestran más que optimistas por las buenas perspectivas y trabajan para llegar a exportar 400.000 toneladas anuales para el final de la década. Sin embargo, la gravísima crisis que atravesó la avicultura entre 1993 y el año 2001 y la falta de crédito actual limitan a los empresarios a la hora de concretar nuevas inversiones. "Sólo este año será necesario que las empresas desembolsen 150 millones de pesos en infraestructura para poder hacer frente tanto a la demanda externa como al creciente consumo local", aseguró Domenech. Por ejemplo, en los próximos meses deberán construirse alrededor de 500.000 metros cuadrados de nuevos galpones para cría de pollos, principalmente en Entre Ríos y Buenos Aires, las dos grandes provincias con producción avícola.
El sector "mira de reojo" la permanente amenaza de la competencia de Brasil, primer exportador mundial de pollos, quien fácilmente podría reemplazar a la Argentina en caso de que no pueda responder a la demanda de los países compradores. Por ahora, la avicultura local trabaja al máximo de su capacidad para ganar posiciones en los mercados mundiales aprovechando un contexto favorable que difícilmente vuelva a repetirse. |