 Por: Jorge G. Herrera - En lo que va del año unas pocas provincias ya han realizado colocaciones de deuda por u$s5.600 millones. A diferencia de lo acontecido en los 90, el mayor margen de maniobra que ahora parecen ostentar los estados provinciales (y eso que aún las municipalidades no salieron al ruedo) no sólo genera inquietud entre los analistas sino en el Banco Central. Ocurre que, por un lado, tanto economistas ortodoxos como heterodoxos se muestran preocupados porque temen una explosión de gasto provincial. Pero por otro, desde la autoridad monetaria miran con preocupación semejante inyección de divisas en el mercado cambiario.
Pero este laxo manejo de los tesoros provinciales parece darse sólo en Argentina y en Canadá, según un estudio de Macroviews que muestra que en el país norteamericano las provincias pueden emitir títulos públicos internos y externos en moneda extranjera. Dada la brecha macro con el caso canadiense, el análisis se centra en la región tomando los ejemplos de Brasil, México y Colombia.
En el caso brasileño, la legislación impide que los estados y municipios puedan emitir títulos públicos. "Deben contar con el aval del Gobierno nacional para tomar deuda con organismos internacionales", explica el estudio.
En México, las normas establecen que sólo pueden emitir deuda en moneda nacional y los acreditantes deben ser mexicanos. Además, el monto está regulado y sólo está permitido para realizar inversiones públicas productivas.
Por último, el ejemplo colombiano muestra que las entidades territoriales pueden emitir títulos de deuda pública, pero el endeudamiento no puede exceder su
capacidad de pago. Según el estudio, es muy poco utilizado, y destaca que las últimas colocaciones no son recientes y fueron denominadas en pesos colombianos.
En los 90, si bien las provincias tuvieron cierto margen para endeudarse en el mercado de capitales, no sólo tenían el condicionante de hacerlo en algunos casos contra la garantía de los ingresos de la coparticipación de impuestos, sino que en general, antes que nada, precisaban del visto bueno del Ministerio de Economía, por ese entonces bajo el estricto control de Domingo Cavallo. Durante el kirchnerismo les permitieron emitir sólo cuando les vencía un bono. Ahora parece que tras la vuelta del Estado nacional a los mercados de capitales internacionales, las provincias se zambulleron en busca de fondos frescos. Desde Buenos Aires, CABA, Córdoba, hasta Mendoza, Salta y algunas patagónicas colocaron u$s5.600 millones y ya hay otras emisiones en la gatera.
Hasta el primer semestre las provincias que colocaron liquidaron en el mercado unos u$s1.700 millones y el resto está en plazos fijos en dólares, Letras del Tesoro y pendiente de transferencia. Frente a esto el BCRA está inquieto por el probable impacto sobre el tipo de cambio cuando este excedente de divisas ingrese al mercado cambiario y pueda generar una indeseada apreciación del peso.
Pero el tema además genera entre los analistas cierto nerviosismo frente a un posible estallido del gasto provincial, dado que las provincias emisoras tendrán más de $100.000 millones disponibles para gastar, porque ya tienen cubiertas las necesidades de financiamiento de este año con lo negociado con el Gobierno por compensaciones por coparticipación más préstamos con la Anses. Claro que desde la óptica oficial no le vendría nada mal a la economía semejante inyección de recursos, sobre todo si van a parar a la obra pública, con el fin de reactivar. Lo peor sería que fueran solamente a solventar gastos corrientes. Sería sólo pan para hoy. |