Por Javier Blanco - El mercado local parece estar acompañando la zona de incertidumbre en la que volvió a ingresar la economía local ahora que la reactivación parece más lejana de lo previsto inicialmente y se suman complicaciones para valorizar empresas, por la indefinición sobre tarifas, por ejemplo. El dato anecdótico dirá que el índice Merval de la Bolsa porteña cerró con una merma del 0,70% (en 15.346,41 puntos) afectado por el impacto que el retroceso del 2,5% que mostraron los precios del petróleo en el mundo -tras conocerse un aumento en el stock de reservas de Estados Unidos- tuvo sobre las acciones del sector (-2,1% Petrobras y -1% YPF). Y la rueda dejó un balance de 44 bajas contra 22 bajas, es decir, una relación de dos a uno en favor del ajuste. Pero lo concreto es que, con una demanda cada vez más cautelosa y un volumen de negocios que rara vez supera los $ 200 millones (ayer quedó en 199 millones), se ratifica que el mercado está lateralizando a la espera de definir una nueva tendencia. La jornada dejó, además, una baja generalizada entre los bonos de la deuda que tuvo epicentro entre los nominados en dólares o que ajustan capital por la variación de esa divisa, ante las renovadas señales de debilidad que entregó el billete, tras el rebote de anteayer. Todo porque el peso se recompuso 0,75%, es decir, recuperó casi la totalidad de lo resignado un día antes, ajuste que se trasladó a la valorización de estos títulos automáticamente. Otra prueba de esa indefinición la da la evolución de la tasa de riesgo país, estancada en un rango de 520/500 puntos básicos (aunque ayer cerró en 499) desde hace tres semanas. |