
La moda de apostar por las tasas de interés y los bonos atados al CER empieza a disiparse en un contexto en que ya todo el sector privado prevé un fuerte descenso de la inflación. El nuevo escenario dejará margen a Federico Sturzenegger para iniciar un recorte de los retornos en pesos que buscará acompañar la desaceleración de los precios y que volverá algo más tentadoras las inversiones en dólares. La divisa se desplomó por debajo del piso de los $15 y reingresó, de esta manera, al menú de inversiones que tienen en mente los ahorristas para los próximos meses: la tasa de devaluación esperada en el mercado de futuros ya promete rendimientos mayores al 10% para quienes piensen apostar a alternativas en moneda extranjera.
Los inversores parecen estar previendo que el tipo de cambio se recuperará con fuerza desde el piso de $15 que perforó en estos días. Apuestan a que el dólar pase de los $14,66 actuales (mayorista) a los $16,17, según los números que publica el mercado de derivados de Rosario (Rofex). Sobre la base de esto, en la consultora Quantum Finanzas consideran que los bonos en dólares podrían dejar ganancias del 2,3% en un mes y del 11% hasta fin de año.
Demanda
Los títulos argentinos en moneda extranjera podrían verse favorecidos tanto por una mejora en las perspectivas de la economía argentina -entre la de otros emergentes- como por la mayor demanda que generará el blanqueo de capitales. "Se vuelve a ver apetito por activos de países emergentes, con nuevo ingreso de capitales, particularmente hacia América Latina. Con una tasa de interés de largo plazo en el mundo en mínimos -en algunos casos negativa-, perspectivas de precios de commodities por lo menos estables, particularmente la soja, y el dólar en Brasil más cerca de 3 que de 4 reales por unidad, como se vio hace algunos meses, las perspectivas juegan a favor de la Argentina", explicaron en la consultora de Daniel Marx. A esto se le suman dos factores que acercaría el blanqueo: por un lado, la expectativa de que permita cerrar las necesidades de financiamiento para el Tesoro de 2016 y deje algún colchón para 2017; y, por otro lado, la mayor demanda por deuda argentina que generará, más allá de la nueva la emisión de títulos (lo que agregaría oferta). "El rendimiento del soberano de Argentina está 200 puntos por encima de Brasil (en el tramo largo). En este sentido, la deuda en dólares de la Argentina, sobre todo la de largo plazo, podría sumar ganancias de capital no menores en un horizonte de inversión relativamente corto", comentaron en Quantum Finanzas.
Según el Rofex, la tasa de devaluación mensual promedio a fin de año es del 2%, alineada con la tasa de inflación esperada implícita en los bonos. Por lo pronto, la Lebac para el plazo comparable está rindiendo lo mismo: un 2% mensual. Si el BCRA lograse mantener una tasa de interés real positiva, según la expectativa de inflación, la deuda CER perdería naturalmente atractivo. Sin embargo, la historia argentina muestra que la inflación observada puede terminar siendo mayor que la esperada.
Así las cosas, y de acuerdo con el mismo informe, se percibe que en la actualidad las opciones están prácticamente "arbitradas", con un retorno mensual en pesos del 2% mensual y algo más elevado para la deuda en dólares. Hacia adelante, en el corto plazo, con inflación en descenso y la política monetaria actual, lucen más atractivas las inversiones en pesos. Y en el mediano plazo, bajo un escenario de avance en el reordenamiento macro, la deuda en dólares aparece algo más tentadora.