Latinoamérica creció poco y lo hizo en forma volátil y con una población creciente. De este modo, se separó aún más de los países desarrollados a la hora de contabilizar su Producto Bruto Interno per cápita.
Tal la descripción introductoria de un informe del Departamento Económico del BBVA sobre la economía de la región. No obstante, José Luis Escrivá, Economista Jefe de la entidad es optimista sobre las perspectivas latinoamericanas.
El analista explicó que existen muchos argumentos para prever que la economía de la región mantendrá su ciclo alcista. Al respecto, marcó la confluencia de diversos fenómenos del contexto internacional, a saber:
Los precios de las materias primeras, si bien disminuirán, seguirán al menos en los niveles de comienzo de 2004, y la relación de PIB y precio de materias primas es muy estrecha.
La expansión del PIB mundial se está consolidando. Por un lado, la desaceleración de China que no será tan fuerte como se creyó previamente. Por el otro, la economía norteamericana se desacelerará, pero seguirá creciendo por encima del 3%.
Las tasas de interés seguirán bajas (subirían sólo levemente), aún incluso hacia fines de 2005.
Escrivá explicó que si bien el riesgo país regional, medido a través del EMBI (el índice de Bonos Emergentes que elabora el JPMorgan) está en su nivel mínimo –similar a los momentos previos a las crisis de 1994 y 1998– está vez no ve que haya un rebote mayor. "Habrá rebote, pero más moderado", dijo el economista.
Para fundamentar su pronóstico, Escrivá mostró una serie de datos (ver cuadro) que muestran cómo la región hoy se encuentra en una situación mucho más estable y solvente que en los momentos previos a las dos últimas crisis económica-financieras.
No obstante, marcó un desafío claro para Latinoamérica: "que los ciclos políticos no afecten las economías". En este sentido, dijo que Brasil, con la asunción del presidente Lula da Silva era una esperanza. "Creo que podríamos estar empezando un desalineamiento entre los ciclos políticos y los económicos", advirtió con optimismo.
Pero queda mucho camino por recorrer para la región. "Cíclicamente, 2005 será un año bueno. El reto está más allá. El reto es que Latinomérica siga creciendo al 4% o más durante mucho tiempo, para reducir la brecha entre el Ingreso per cápita de los países desarrollados y de la región", concluyó. |