Prevén que la divisa se seguirá abaratando durante este año y el
próximo. Argentina tiene el dólar más caro de la región: está 16% más
caro que a la salida de la convertibilidad.
Fijando el dólar real en 1 en diciembre de 2001, la
Argentina ($ 1,16) tiene actualmente el dólar más caro de la región,
porque se encuentra un 16% más caro que a la salida de la
convertibilidad. Por el contrario, en todos los otros países de
la región el dólar está más barato que a fines de 2001: entre $ 0,69 y $
0,85, advierte un informe de Economía & Regiones.
En Argentina el dólar se abarata buscando su valor de equilibrio de
largo plazo. El problema es que la suma de malas políticas económicas y
desequilibrios macro (gasto público excesivo, presión tributaria record y
política monetaria desbocada) genera devaluaciones en el corto plazo
(2009/2014 y 2016). A su vez, estas devaluaciones son seguidas
por shocks inflacionarios que devuelven al dólar hacia su tendencia de
largo plazo (dólar más barato).
Los otros países de la región, con Bancos Centrales que no emiten para
financiar el déficit y actúan preventivamente contra la inflación, no
presentan fuertes devaluaciones en el corto plazo, ni aceleraciones
inflacionarias que luego abaratan rápidamente al dólar. Por el
contrario, su tipo de cambio real fluctúa en torno a su valor de
equilibrio que flota suavemente a lo largo del tiempo.
E&R destaca que el tipo de cambio real de Argentina se
encontraba en $ 0,98 antes de la liberalización del cepo cambiario. Con
la apertura y el sinceramiento cambiario, el tipo de cambio saltó a $
1,32 y luego, dado que la inflación ha sido mayor que la depreciación
nominal, se ha apreciado hasta $ 1,16.
"Considerando que la desaceleración inflacionaria será sólo despaciosa,
es esperable que el aumento del nivel general de precios le gane al
dólar de aquí a fin de año. Según nuestras estimaciones, la inflación
promedio 2016 ascendería aproximadamente a 42% anual, mientras que la
inflación interanual de diciembre 2016 alcanzaría aproximadamente 43%",
precisan en la consultora fundada por Rogelio Frigerio.
Paralelamente, el tipo de cambio nominal se ubicaría en torno a $ 15,80 a
fin de año. En este marco, el tipo de cambio real se abarataría hasta $
1,11 para fin de año. Según E&R, el dólar se seguirá abaratando en
2017, por lo que la inflación le seguirá ganando a la depreciación
nominal también durante el próximo año.
Un informe de research de Allaria Ledesma señala que, "con un
dólar por debajo de $ 15, baja en los salarios reales en el primer
semestre y tasas de interés elevadas (pero decrecientes), la inflación
finalmente va cediendo, y en los próximos meses se alcanzará seguramente
una tasa mensual anualizada en torno al 24% anual".
Para el resto del año en LCG, la consultora fundada por Martín Lousteau
estima una desaceleración a 1,7% promedio mensual por fuerte freno
actividad económica, crecimiento importaciones de bines de consumo,
política monetaria contractiva y estabilidad del tipo de cambio.
El gran problema es la evolución del salario mínimo en dólares de
Argentina si se lo compara con otros países de la región. "En la
actualidad supera los u$s 450 mensuales y es casi el doble de los de
Brasil, Colombia o Perú. Argentina es cara en dólares para encarar los
proyectos de inversión que requiere la economía. Algunos sectores pueden
ser algo más competitivos por ventajas propias del o porque el Gobierno
otorga subsidios o diseña esquemas particulares para impulsarlos. Pero
en términos generales y de sostenibilidad en el tiempo el diferencial en
el costo laboral torna poco competitiva a la Argentina", indica un
informe de Bconomics.
Pero según Ecolatina, "en la maratón contra los alimentos el salario perdió. Lo
insostenible del atraso cambiario se expresa en el poder de compra del
salario medido en dólares. El mismo alcanzó un máximo histórico en
noviembre de 2015 (último mes del gobierno anterior) al posicionarse
casi al doble del observado antes de la caída de la convertibilidad. Al
desmantelar el cepo cambiario, el salario en dólares cayó 45% y marcó
durante el primer trimestre del año un nivel similar al observado en
2011".
De acuerdo a los números que manejan en Economía & Regiones, el
déficit fiscal 2017 será mayor, lo cual podría constituir un obstáculo
para que la inflación siga bajando. En consecuencia, la meta de
inflación 2017 (entre 12%y 17%) podría no cumplirse. De hecho, las
expectativas de mercado relevadas por el BCRA ubican la inflación en 20%
interanual para fines de 2017, lo cual implica un promedio anual de
entre 23% y 25% para el próximo año.
La política fiscal expansiva y la obra pública (financiada con
endeudamiento externo) no sólo obstaculizan que la inflación siga
desacelerándose, sino que también tienden a ponerle un techo bajo al
dólar nominal, contribuyendo a que el dólar se abarate en términos
reales. Por ende, la política fiscal expansiva y la obra pública
financiada con deuda contribuirán a seguir abaratando al dólar en 2017,
ya sea tanto por el numerador como por el denominador del tipo de cambio
real.
Además, cuanto más capitales ingresen al país, mayor será la apreciación
del tipo de cambio. Adicionalmente, también hay que considerar que el
ingreso de más inversión extranjera directa también contribuye a ponerle
un techo bajo al tipo de cambio nominal, abaratando al dólar en
términos reales. Aunque Argentina, al ser cara en dólares, tiene las
peores condiciones macroeconómicas de la región para atraer inversión.
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