Los activos locales optaron por tomarse un respiro, luego de que el Banco Central decidiera recortar en 50 puntos básicos la tasa de las Lebacs a 35 días (al 28,75% anual), como esperaban los analistas del mercado.
Por su parte, el dólar minorista avanzó apenas un centavo a $15,14, mientras que el dólar mayorista avanzó dos centavos a $14,88. Fernando Izzo, operador de ABC Mercado de Cambios, destacó que "si bien subió sólo 2 centavos respecto de ayer (por el martes), mostró más volatilidad, debido a que los bancos debieron depositar pesos al BCRA por la licitación de ayer de Lebac". "Esto motivó que otra vez predominaran los 'swaps cambiarios' entre bancos, que llegaron a un volumen de u$s 37 millones, para que con uso de divisas puedan tomar y/o colocar fondos en pesos", agregó. El volumen negociado cayó casi un 7 por ciento a u$s335 millones.
En el segmento a futuro del ROFEX, en tanto, se contabilizaron u$s215 millones. Del total, el 66 por ciento fue pactado en roll-over desde agosto (a $14,925) a septiembre (a $15,255) con una tasa implícita del 26,90 por ciento nominal anual. El plazo más largo operado fue marzo del 2017, que bajo 7 centavos, a $16,90, con una tasa del 22,88 por ciento anual.
En cuanto al mercado de renta fija, lo más destacado pasó por los bonos que se ajustan por CER, que cerraron con bajas de hasta un 1%, como fue el caso del PR13 y del Par. Por debajo se ubicaron el TC21 (-0,59%), el Discount (-0,42%) y el NF18 (-0,26%). El único que finalizó en terreno positivo fue el Cuasi Par, que avanzó un 0,59%. Respecto a los títulos en dólares, aquellos que se ubican en la curva de largo plazo terminaron con importantes caídas, que fueron lideradas por el AA46 (-1,04%). Por debajo se ubicaron el PARY (-0,84%), el DICA (-0,45%) y el DICY (-0,43%). A contramano, aquellos que se ubican en las curvas de mediano y corto plazo terminaron en alza. El Bonar 2020 avanzó un 0,64%, el Bonar 2024, un 0,26% y el Bonar X, un 0,15%. Gustavo Ber, titular del Estudio Ber, consideró que "los bonos están en una etapa de consolidación, luego de alcanzar los mínimos rendimientos en un clima de renovado apetito por la renta fija emergente, con inversores esperando nuevos ¨drivers¨ para volver a acelerar la convergencia de valuaciones relativas".