LA ACEPTACIÓN EN PAÍSES CLAVE, COMO ITALIA, SUPERÓ LAS EXPECTATIVAS DE ECONOMÍA Arranca esta semana la negociación con el FMI. Entre el jueves y el viernes Economía se reunirá con el representante del Fondo en el país. Luego llegará una misión. Aunque aún no existen datos oficiales, tanto en Presidencia como en el Ministerio de Economía tienen la certeza de que la adhesión al canje fue elevada. Los primeros sondeos en países claves para la suerte de la reestructuración (Italia y Alemania, por ejemplo) arrojan un nivel de aceptación superior al previsto por el Gobierno. Anoche, una alta fuente oficial aseguró a El Cronista que habrá datos más precisos en 48 horas, pero admitió que la adhesión ronda el 80%, cifra que superaría con creces las previsiones iniciales.
El cuadro de situación hasta el momento es el siguiente: la adhesión local fue casi total. Aceptaron la propuesta 97,75% de los bonistas, según los datos de la Caja de Valores. Aunque esa cifra podría elevarse aún un poco más al consolidarse los datos, dentro de unos días. Ello aporta a la adhesión global poco más del 33%.
El resto de las aceptaciones deberán llegar del exterior, donde todavía no hay datos precisos. No obstante, desde el Palacio de Hacienda describen el escenario de esta manera: "Existen cuatro países claves afuera: Italia, Suiza, EE.UU. y Alemania, en ese orden. En EE.UU. y Suiza hubo una alta adhesión. En Alemania e Italia no fue tan elevada, pero superó nuestras expectativas más optimistas", según reveló una calificada fuente de Economía.
Entre hoy y mañana las agencias de clearing y sobre todo el Bank of New York, que actuó como agente de cambio y fiduciario en la operación, deberán trabajar intensamente para tener los datos finales lo antes posible. Ante la inminencia de una alta adhesión, el Gobierno adelantó la fecha del 18 de marzo como anuncio oficial de las cifras del canje y quiere comunicar la buena nueva lo antes posible.
Por lo pronto, es probable que mañana en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso el presidente Néstor Kirchner aproveche la situación para adelantar algunos números. De no ser así, el ministro Roberto Lavagna (acompañado por el secretario Guillermo Nielsen y todo el equipo que trabajó en el canje de la deuda) será el encargado, el jueves por la tarde en el Palacio de Hacienda, de ponerle cifras precisas a la reestructuración.
En este contexto, en Economía iniciaron contactos para retomar las negociaciones con el FMI durante los próximos días. Esta semana (sería el jueves o el viernes) funcionarios del Palacio de Hacienda mantendrán una reunión con el representante permanente del FMI en la Argentina, John Dodsworth.
Según relevó un informante a este diario, el encuentro tendrá dos partes. La primera será informar oficialmente al Fondo sobre los resultados del canje con el mayor grado de precisión posible a la fecha. La segunda parte será sondear la posibilidad para que una misión del FMI aterrice en la Argentina dentro de una o dos semanas. La intención oficial es aprovechar el viento de cola que dejará un canje positivo a la hora de sentarse frente a los técnicos del organismo que comanda Rodrigo Rato.
"Todavía no se discutió con el FMI la agenda y no se va a hacer hasta que no les comuniquemos las cifras del canje y no escuchemos una respuesta a los números que les damos", aseguran en Economía. De todas formas, en los pasillos del Palacio de Hacienda tienen en claro que las prendas que el Fondo exigirá a cambio de retomar el acuerdo (o firmar uno nuevo) pasarán por dos puntos principales y dos secundarios. Los principales serían incluir a los holdouts (quienes no entraron al canje) en la reestructuración y mejorar el clima con las compañías privatizadas. Los secundarios, la coparticipación y la reforma tributaria.
En su último informe, la consultora MVA Macroeconomía consideró que "la participación de los inversores en la oferta pinta para ser lo suficientemente amplia como para que el tema de la buena fe y un canje abarcativo no sea un obstáculo". En tanto, destacó que "el programa con el FMI que se configura como el más probable es uno basado en metas cuatitativas fiscales y monetarias, consistentes pero cumplibles, y relativamente laxo en cuanto a reformas estructurales". Y agregó que "no podrá obviarse la situación de los servicios públicos y alguna mención a la necesidad de seguir avanzando en el proceso de salida del default para quienes no participen de la operación" que propuso la Argentina.
Por su parte, un informe de la consultora Economía & Regiones (E&R) estimó que la adhesión al canje orillaría el 80%. "El grado de aceptación sería mejor al inicialmente esperado. De acuerdo a nuestras proyecciones, estimamos que el nivel de adhesión podría rondar el 80%", resaltó el trabajo.
Sin embargo, E&R advirtió que "la situación de caja no es lo suficientemente holgada como para prescindir del Fondo hasta finales del 2005. Tarde o temprano, la realidad financiera llevará a que nuestro país se siente a negociar con el FMI un nuevo acuerdo". |