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Por Natalia Donato - El proyecto que
presentó en el Congreso el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, sobre las
importaciones disparó nuevamente el debate sobre si el Gobierno está avanzando
hacia una liberalización mayor del mercado o sigue cuidando el empleo que
generan los sectores sensibles. Lo concreto es que en los primeros siete meses
del año las compras al exterior disminuyeron 7,7% en valor, pero esa merma se
debe a que cayeron 13,3% los precios, ya que las cantidades en el período
crecieron 6,4%, según datos del Indec.
En este contexto, diversas fuentes
consultadas de estos rubros manifestaron que si bien creció en el primer
semestre el nivel de ingreso de mercadería del exterior, esperan una
disminución del ritmo para lo que resta del año y un 2017 con menores
importaciones. Admiten que están negociando con las autoridades una especie de
"cupo de palabra" para regular las compras y evitar mayores
complicaciones en la industria local. A su vez, desde el Gobierno consideran
que están cuidando el empleo nacional y que para el año próximo proyectan un
nivel de ingreso de mercadería similar a la de 2016, según fuentes oficiales.
El ministro de Producción, Francisco
Cabrera, aprovechó la polémica generada en torno al proyecto del massismo -que
inicialmente proponía la suspensión de las importaciones por 120 días con
excepción de los insumos industriales y el sector de la salud- para salir
mediaticamente no sólo a cuestionar la ‘irresponsabilidad‘ del dirigente, sino
a aclarar que el Gobierno está en "permanente contacto con sectores como
el textil, calzado y electrónicos", entre otros, para "evitar que
ingresen productos que los afecten". "Es cierto que hay algunos
rubros que tienen ciertas cantidades de importaciones acumuladas mayores al
promedio que pretendemos tener a fin de año", reconoció el ministro, pero
aclaró que ello responde a las autorizaciones de las DJAI que estaban acumuladas
de la gestión anterior y a una "avalancha de importaciones" que hubo
en los primeros meses del año.
Desde la industria textil admitieron que
están en negociaciones con Producción para fijar ‘cupos’ que aseguren que las
importaciones no superarán determinado volumen. La propuesta del sector es
lograr un compromiso para que ingrese en 2017 un 20% menos que en 2015, año que
consideran debe fijarse como parámetro por la distorsión generada en 2016
producto de las DJAI. Ese año, según información de la industria, se importaron
215.000 toneladas, sin considerar las materias primas.
La Cámara Argentina del Calzado planteó un
esquema similar, ya que ese sector también se vio afectado por la gran cantidad
de DJAI aprobadas en diciembre. "Venimos alertando sobre el tema
permanentemente y en medio de la caída del mercado, este año cerraremos con una
contracción de las ventas de entre 10 y 15%", aseguró el secretario de la
entidad, Horacio Moschetto. El directivo sostuvo que después de la avalancha
del primer semestre, ahora comenzaron a bajar los ingresos de pares, pero 2016
igualmente cerrará con un 5% arriba respecto de 2015.
Frente a este escenario, la cámara está
reclamando al Gobierno que para 2017 se permitan menores importaciones que el
año pasado, cuando entraron al país 122,5 millones de pares, especialmente
provenientes de Brasil y Oriente. "No lo tenemos totalmente cerrado, pero
estamos pidiendo entre 10% y 15% menos que lo que se importó en 2015, que es lo
que creemos caerá este año el consumo. Las importaciones deben estar en línea
con el consumo", afirmó Moschetto.
Estos acuerdos con los sectores, que regulan
las importaciones, violan las normas de la Organización Mundial de Comercio
(OMC), que exige que una Licencia No Automática (LNA) debe ser autorizada en un
plazo máximo de 60 días. Sin embargo, en el Gobierno recurren a estos
mecanismos hasta poder contar con un protocolo de normas técnicas que habiliten
el freno de las importaciones con justificación.
La estrategia oficial es cuidar los sectores
sensibles pero al mismo tiempo permitir una mayor fluidez en las importaciones
no sólo para no generar problemas en las cadenas productivas, sino también para
contener los precios en algunos sectores y que haya en el mercado mayor oferta
de productos. Según confiaron fuentes oficiales, el objetivo es importar en
2017 los mismos volúmenes que este año.
Por otra parte, Cabrera enfatizó que en
muchos sectores la importación es irrisoria respecto del total del consumo del
país y que hay que cuidar el comercio mundial. El objetivo -aclararon desde
Producción- es avanzar hacia una inserción al mundo de forma inteligente.
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