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Por Pablo Wende - La posibilidad de pagar una multa menor al 10% en el
caso de blanquear activos financieros o de 5% si se trata de inmuebles podría
demorar el ingreso de muchos inversores casi hasta último momento. Aunque
recién arranca el proceso en los estudios contables, que preparan la
documentación de sus clientes, la falta de apuro tiene una explicación
adicional: un salto cambiario cerca de fin de año o incluso a principios del
año próximo podría ayudar a aliviar el pago del impuesto especial. Claro que el
riesgo es que el dólar caiga todavía más en relación con el nivel actual y eso
generaría un encarecimiento aún mayor.
La explicación es que el impuesto debe pagarse según el tipo de cambio vigente
al 22 de julio pasado, es decir, a 14,81 pesos. Por ejemplo, en el caso de un
blanqueo de 100.000 dólares que se deposita en un banco local, el impuesto
efectivo es de 10.000 dólares (10%). Tomando el valor ya estipulado por la AFIP
-que dirige Alberto Abad-, representa una suma de 148.100 pesos. Pero si ese
dólar tomado como referencia salta, por ejemplo, a 16 pesos a mediados de
diciembre, habrá que pagar la misma suma pero con un tipo de cambio más alto.
Es decir que finalmente se terminaría pagando una suma real de 9.256 dólares.
En otras palabras, el impuesto efectivo sería de 9,25% y no de 10%. Sobre
montos grandes, esta diferencia puede resultar sustancial.
En el caso de cuentas exteriorizadas en el exterior o de dinero depositado en
bancos locales, rige el mismo ejemplo. En este caso, la posible ventaja estaría
vigente hasta el 31 de diciembre. Luego de esa fecha, la multa sube a 15%.
Ocurre que el aumento del impuesto especial provoca que no valga la pena
apostar a un salto cambiario que difícilmente compense.
Inmuebles
En el caso del blanqueo de inmuebles se vuelve todavía más interesante estirar
todo lo posible la fecha de presentación. Para estos casos, el impuesto
especial del 5% se mantiene sin cambios hasta fin de marzo de 2017, por lo que
la chance de un salto cambiario algo más significativo aumenta, especialmente
durante las vacaciones de verano y el aumento de viajes al exterior. Por lo
tanto, hay un importante incentivo a esperar que ese incremento del tipo de
cambio provoque una baja efectiva en el impuesto que deben pagar aquellos
ingresen al sinceramiento fiscal.
El problema, en todo caso, es que el dólar está "planchado" y por el
momento no se están viendo grandes movimientos. Es más, la estacionalidad que
se produce en los últimos meses del año, donde el tipo de cambio suele
mostrarse más activo por el menor ingreso de dólares de la cosecha gruesa, en
esta ocasión es probable que no se note. Justamente el blanqueo y las divisas
que entrarían sólo en concepto del pago de la multa agregarían una oferta
adicional, lo que mantendría muy estable al dólar por lo menos hasta fin de
año. Pocos hablan ya de una cotización a $16,50 para diciembre, y muchos
incluso ven que no superará los 16 para fin de año.
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