El Banco Central decidió este viernes liberar un "cepo" que todavía afectaba a los bancos cuando necesitaban cubrirse de una eventual devaluación. Mediante una normativa que publicó en su página web, concedió que puedan empezar a operar contratos de la divisa en el Rofex, en opciones y cauciones, cada vez que deseen tomar alguna cobertura o financiarse en el mercado de capitales.
Hasta hoy, un nutrido grupo de entidades tenía prácticamente bloqueado el acceso al mercado de dólar futuro por una curiosa norma que había dictado el entonces presidente de la institución, Alejandro Vanoli, que les impedía participar en cualquier operación que necesitara de la colocación de una garantía (derivados, opciones o cauciones). La traba había recaído sobre unas 30 entidades que hoy tienen nota menor que "1" o "2" en el "Camelbig", un sistema con el que el BCRA califica la liquidez y la solvencia de cada banco. Entre ellas están incluidas hoy, por ejemplo, entidades medianas como el Supervielle, el Industrial, el Finansur, el Mariva y el Meridian, entre otras. El argumento de entonces había sido exponerse a estos bancos a pérdidas de liquidez y evitar con esto perjuicios sobre los ahorristas.
El jueves, el directorio del Banco Central votó a favor de levantar parcialmente esa restricción: dispuso que estas entidades podrán garantizar las operaciones de futuros, opciones y otros derivados hasta la mitad de su patrimonio; y que las que hoy están por encima de esa calificación pueden tener en estos destinos hasta el 100% del patrimonio.
En el mercado esperan que, con esta medida (la comunicación "A 6061, publicada en el sitio web del BCRA), los bancos puedan volcar como máximo unos $1.500 millones adicionales a la compra de dólar futuro y que, con esto, el Rofex -el mercado de derivados de Rosario- pueda aumentar entre 20% y 30% su volumen, que viene planchado por las bajas expectativas de devaluación. El Rofex mantiene desde hace meses un bajo nivel de contratos abiertos y tasas implícitas que están por debajo del 25% anual. Para fin de año, por ejemplo, los inversores están esperando un tipo de cambio de sólo $16,36; y para dentro de doce de meses, de $18.
Las entidades financieras incluidas en las calificaciones "3", "4" y "5" del Camelbig no podían hasta ahora poner garantías porque Vanoli había considerado que perder liquidez por estos instrumentos podía producir finalmente un perjuicio contra el ahorrista. Para los banqueros, esto terminaba representando un serio perjuicio cada vez que intentaban colocarse en pesos porque encontraban limitaciones para protegerse de una eventual devaluación. Hace dos meses, este grupo de bancos hizo el planteo en la reunión de la Adeba, la asociación que los reúne, y realizó el pedido formal ante el Banco Central.
Si bien hoy no hay muchos bancos queriendo ingresar al mercado de dólar a futuro, es probable que la nueva normativa apuntale la demanda de opciones -otro modo de cubrirse de un evento cambiario en las compras de acciones- y cauciones en el mercado de capitales.
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