Por Carlos Burgueño - Mauricio Macri abrirá hoy con un mensaje personalmente diseñado para la ocasión el Foro de Inversión y Negocios de la Argentina; y protagonizará así hoy su mayor apuesta personal desde que llegó a la Casa Rosada: lograr que haya interés real y directo para que lleguen al país inversiones genuinas, reales y competitivas. Para esto, el Presidente desplegará una estrategia diseñada por su equipo chico, pero surgida de un pensamiento que el Jefe de Estado viene manteniendo desde hace varios meses. Esta se basa en una máxima: la Argentina es un país inigualable para hacer negocios y con un potencial enorme para invertir, fruto de la falta de llegada de capitales en la última década. Sin embargo, y por el ruido infinito que producen los informes críticos de las consultoras económicas, bancos y analizadoras de riesgos; las conclusiones que llegan a los escritorios de los CEO que toman las decisiones fundamentales de las grandes empresas del mundo son negativas para el país. Para esto la solución la tendrán Macri y los principales embajadores económicos y políticos de su Gabinete. Estará desde hoy en la palma de la mano: comunicarse directamente, cara a cara, con cada uno de los visitantes a participar en el Foro. El Presidente será el encargado de abrir el fuego en el CCK porteño del "Argentina Investment and Forum", su nombre en inglés, y conocido también como el Davos nacional, "mini Davos" o, por ahora en los pasillos, Davos argento ("Davos sudaka", para algún opositor renegados que aceptó intervenir en los debates). Se espera que recorran los seis pisos del exedificio del Palacio de las Comunicaciones unos 2.000 hombres de negocios, empresarios, banqueros, consultores, funcionarios y visitantes varios, de los cuales un 75% son locales y el resto extranjeros. De estos últimos, unos 50 realmente representan a la elite mundial decisoria de CEO de las principales multinacionales del globo. Con todos, Macri mantendrá encuentros directos y personales dentro del CCK, en Olivos, la Casa de Gobierno, anoche en el Teatro Colón o donde se den las circunstancias.
La estrategia de Macri, ideada por él mismo desde que volvió a la Casa de Gobierno luego de su viaje en enero al Foro Mundial de Davos (donde surgió la idea) de organizar un evento es simple de explicar y, a la vez, complicada de ejecutar. Se trata de lograr que lleguen inversiones en sectores reales y de punta para que el país pueda convertirse en un foco tecnológico y creativo pero saltando los mandos intermedios de las grandes multinacionales y las consultoras financieras y económicas internacionales. Según Macri, los informes habituales de las compañías de calificación y análisis de riesgos son injustas cuando describen la realidad del país. Consideran en el Gobierno que no tienen en cuenta los profundos cambios que el oficialismo aplicó desde diciembre del año pasado y, fundamentalmente, se castiga la capacidad de riesgo del país encareciendo injustificablemente la capacidad de crédito tanto para el Estado como para los privados. Macri quiere, además, que sean los propios visitantes quienes le expliquen en persona cuáles son los aspectos negativos que ven en la Argentina para no invertir. Acto seguido quiere prometerles que todas esas inquietudes serán tratadas por él mismo y que las quejas serán atendidas y solucionadas. Y que lo tomará como un desafío personal para los algo más de tres años que restan de su gestión. El Jefe de Estado y su Gabinete tienen, desde hoy, 72 horas para lograr su misión.