El dólar avanzó posiciones frente al euro después de que el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, insistiera en que la primera economía mundial crece a buen ritmo y que éste, además, es sostenible. Mientras, el euro acusó el hecho de que la Comisión Europea rebajara sus estimaciones de crecimiento para el Viejo Continente. Tras dos días de notables subidas, el yen se tomó un respiro y los inversores aprovecharon para tomar beneficios. El mensaje de Greenspan ante el Comité Presupuestario del Congreso no fue muy diferente del que lanzó hace unos días en el Senado. El máximo responsable del organismo emisor insistió en que la economía de EE UU crece a buen ritmo después de que el dato revisado del Departamento de Comercio para el cuarto trimestre reflejara un ritmo del 3,7% en términos de PIB.
El mercado recogió con optimismo este mensaje e incluso lo anticipó, ya que el dólar comenzó a mostrar una clara tendencia alcista frente al euro antes de que se iniciara el discurso de Greenspan. Los expertos apuntaban a que Greenspan repetiría su mensaje optimista de hace unos días, lo que hace probable que la Reserva Federal continúe elevando los tipos de interés incluso más allá del verano, aunque algunos analistas hacían cábalas sobre la posibilidad de que la FED rebajara el ritmo a partir del segundo semestre del ejercicio.
Al ascenso del dólar también contribuyó la debilidad mostrada por el euro. La moneda única acusó la revisión a la baja de las estimaciones de crecimiento de la Comisión Europea, aunque no todos los datos macroeconómicos europeos fueron negativos. Las ventas minoristas en Alemania mostraron su mayor crecimiento en siete meses. Sin embargo, estas cifras quedaron eclipsadas por las cifras de desempleo germano que se conocieron ayer, y que sitúa la tasa de paro en su punto más alto desde el final de la II Guerra Mundial.
El dólar marcó un máximo intradía de 1,3090 unidades por euro, aunque después frenó su ritmo alcista debido a que el discurso de Greenspan también incluía la alerta sobre el elevado déficit presupuestario en EEUU. El presidente de la FED lo calificó de “insostenible” e instó a tomar medidas urgentes para tratar de paliarlo, entre las que no deberían encontrarse la subidas de impuestos. Cerca del cierre de la sesión en las principales plazas europeas, el dólar cotizaba en el entorno de 1,3110 unidades por euro, con un avance del 0,5% respecto a la moneda única.
Mientras, el yen reflejó leves descensos tras dos días consecutivos de notables subidas, al calor de los buenos datos macroeconómicos publicados en Japón a comienzos de semana, y que llevaron a los inversores a pensar que la segunda economía mundial saldrá pronto de una nueva recesión.