KIRCHNER Y LAVAGNA DARÁN A CONOCER LOS NÚMEROS FINALES DEL CANJE DE LA DEUDA La adhesión al canje sería de entre 75% y 80%. Esperan un respaldo público del Fondo Monetario a la reestructuración. El Presidente pidió no caer en “exitismos" Hoy a las 18 el Gobierno dará formalmente por concluido el default de la deuda argentina y anunciará el comienzo de una nueva etapa signada por el crecimiento económico, el empleo y las inversiones. Éstos serán los ejes de la conferencia de prensa que se realizará por la tarde en el Salón Blanco de la Casa Rosada. Los oradores, sólo dos: el presidente Néstor Kirchner y el ministro de Economía, Roberto Lavagna.
Casi dos meses atrás, el titular del Palacio de Hacienda había dicho en oportunidad del lanzamiento del canje que con una adhesión del 50% el Gobierno consideraría que el default es historia. Y la realidad marca que esta cifra se superó con creces. Anoche, fuentes oficiales confirmaron a El Cronista que la cifra de aceptación estará entre 75% y 80%, aunque no descartaron alguna "sorpresa" de último momento, en alusión a que el número oficial sobrepase el 80%, "con últimos datos consolidados".
Kirchner será quien abra la conferencia utilizando conceptos similares a los que apeló en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Resaltará el desendeudamiento y las perspectivas que se abren tras el default. El encargado de ponerle números precisos al anuncio será Lavagna. No sólo en lo vinculado al nivel adhesión que cosechó el canje sino también a su conformación interna por moneda, legislación, residencia, etc.
El hecho más destacado al respecto es la pesificación de la deuda argentina. Se estima que de un 10% antes del canje, el porcentaje de las obligaciones en moneda local, habría pasado a niveles en torno al 40% de lo renegociado, en detrimento de los bonos nominados en dólares.
En el encuentro de hoy estará presente la totalidad del equipo económico que renegoció la deuda: el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, el secretario de Coordinación, Leonardo Madcur y el subsecretario de Financiamiento, Sebastián Palla. También serán de la partida el resto de los funcionarios de las líneas superiores del Palacio de Hacienda. Sin embargo, el grueso del auditorio estará conformado por banqueros, empresarios y analistas invitados por el Gobierno, que colmarán las butacas del Salón Blanco de la Rosada.
En el mercado esperan que la cifra de adhesión que se de a conocer hoy se ubique por arriba del 80%. Inclusive varios operadores destacaron que un dato menor a este podría resultar decepcionante, impactando negativamente en la Bolsa. De todas formas, una adhesión inferior a la esperada podría tener un efecto beneficioso en los bonos que siguen en default, ya que en opinión de los analistas alentaría las chances de quienes apuestan a una reapertura del canje.
Lo cierto es que las cifras finales de la reestructuración serán adelantadas mañana al mediodía por Economía al FMI. Se espera que al promediar la tarde –casi en paralelo con el anuncio oficial del Gobierno– el organismo tenga palabras elogiosas sobre la operación mediante su interlocutor habitual, el vocero del Fondo, Thomas Dawson. Tras ello, es probable que mañana Economía se reúna con el representante permanente del FMI en la Argentina, John Dodsworth, para evaluar los números del canje con precisión y comenzar a diagramar los próximos pasos. Entre ellos la llegada a la Argentina de una misión negociadora para retomar los contactos suspendidos en agosto.
De todas formas, en el Gobierno existen posturas encontradas sobre los tiempos para negociar con el FMI. Algunos funcionarios cercanos a Kirchner abonan la idea de dilatar la hora de retomar un programa, para en el ínterin negociar con las compañías privatizadas sin presiones del organismo. Otros, en cambio, más ligados a Economía, subrayan la oportunidad que significa retomar en breve los contactos con el Fondo, aprovechando el viento de cola que dejarían los buenos números del canje.
Por lo pronto, el Gobierno dará el martes próximo un gesto de buena voluntad al Fondo. Pagará u$s 300 millones que vencen con el organismo, aún cuando la mitad de ese monto opera bajo la cláusula de expectation, por la cual pueden ser prorrogados por un año.
Ayer Kirchner aseguró que la salida del default marca un "punto de inflexión" para la Argentina, pero insistió en que el país todavía "no salió del infierno". Desde Montevideo, antes de ingresar a la cumbre con sus pares de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y de Venezuela, Hugo Chávez, el mandatario pidió que se termine de pasar "del pesimismo al exitismo desmesurado". |