La Argentina debe lograr ser competitiva sin tocar el dólar. La receta para mejorar las exportaciones, sin necesidad de provocar una devaluación, fue una coincidencia entre los empresarios exportadores que participaron en la 37° Convención del IAEF. El CEO de Arcor, Luis Pagani; el CEO de Grupo Peñaflor, Martín Ramos; y el presidente del grupo Los Grobo, Gustavo Grobocopatel, consideraron que el camino que debe seguir la Argentina para competir es una baja de impuestos y una liberación del comercio.
"No esperamos que el Gobierno devalúe y nos dé la productividad por vía de las devaluaciones. El trabajo lo tenemos que hacer nosotros. Lo mejor para ayudar es llevar adelante los acuerdos bilaterales: cada vez que queremos exportar a China tenemos que pagar 14% de arancel. Y eso es carísimo. No sólo hablo de China, sino de todo Asia. La demanda es enorme, lo único que nos falta es precio", comentó Ramos, de Peñaflor.
A su derecha, Luis Pagani, de Arcor, se mostró a favor de una liberación prolija del comercio y una baja de impuestos en casos puntuales. "Para integrarnos al mundo nos tenemos que preparar. No es correcto hacer una apertura apresurada, sino buscar tener la infraestructura de transporte y energética adecuadas. Y hacer, también, correcciones tributarias, porque tenemos un país en el que quien está en el sistema formal tiene un peso tributario muy alto y quita competitividad hacia afuera", comentó. Y agregó que será sano bajar el costo de financiamiento: "Además, todavía las empresas argentinas, con relación a los vecinos, consiguen colocar deuda al doble de tasa", completó.
Grobocopatel, en tanto, pidió "empezar a generar competitividad" desde la estructura. "Tenemos que pensar en una sociedad que esté más preocupada por crear empresas, más que protegerlas. Cuando protegés demasiado, terminan muriendo. Por cada empresa que cae, debe haber tres nuevas que aparezcan. Si no tenemos ese cambio cultural, vamos a estar destinados a seguir empobreciéndonos", explicó.
Los tres empresarios coincidieron, además, en considerar los próximos cinco años como una oportunidad para el país. "La Argentina tiene un potencial importantísimo en todo lo que hace a la agroindustria, a la que hay que darle valor agregado. Para eso hay que prepararse y es fundamental la integración al mundo", explicó Pagani. "Soy optimista, no esperamos que nadie nos dé la solución. Aumentamos la cantidad de empleados y estamos trabajand fuerte", dijo Ramos. Y Grobocopatel agregó que ve con "esperanza y optimismo" muchas cuestiones que son estructurales: "Veremos si pasan de ser cambios a transformaciones. Será este paso el que le permitirá a la Argentina dar la vuelta la hoja".