El Banco Central de Brasil informó ayer que compró u$s 11.400 millones en el mercado de cambios desde diciembre, cuando inició un programa para robustecer las reservas internacionales del país.
Las compras, que en febrero sumaron u$s 3.500 millones, también son vistas por el mercado como dirigidas a debilitar la moneda local, el real, que se encuentra a niveles máximos de más de dos años y medio.
Paralelamente, el Banco Central ha realizado desde diciembre colocaciones de contratos cambiarios "swaps", lo que también tiende a reducir la fortaleza del real y a disminuir la exposición del gobierno en dólares.
En este contexto, el Banco Central de Brasil colocó ayer 40.000 contratos cambiarios "swaps" indexados a tasas de interés por u$s 1.960 millones.
Esta fue la quinta subasta de "swaps" desde que el banco anunció una estrategia para acelerar la reducción de la exposición del gobierno al dólar.
Los nuevos contratos, cuya demanda total según el banco llegó a 130.825 contratos, están basados en una serie de variables, incluyendo las diferencias en el rendimiento entre los futuros de las tasas de interés de Brasil y las variaciones cambiarias. De acuerdo con los mecanismos de los nuevos contratos "swap", los inversores pueden aprovechar las altas tasas de interés del país sin inundar el mercado con dólares.
Esta acción también es vista como una medida del Banco Central encaminada a debilitar al real, que ayer se cotizaba a 2,63 reales por dólar, su valor más alto en dos años y medio. |