Por Javier Blanco - La Bolsa porteña volvió a desacoplarse de la cautela que ganó al resto de los mercados desde el cambio de mes, al cerrar la segunda rueda de negocios de la semana con un nuevo avance que, aunque módico, resalta por haber sucedido en una jornada mayoritariamente bajista para el resto de las plazas que actúan como referencia. La nueva ronda de ajustes en el resto de los mercados tuvo que ver con la revisión a la baja de las perspectivas de crecimiento mundial que hizo el FMI, la indefinida situación del Deustche Bank y los reacomodamientos monetarios que reactivó el Brexit, al tener fecha el divorcio entre Gran Bretaña y la zona del euro. Eso estuvo detrás del retroceso promedio del 0,4% de los índices en Wall Street, por caso. Pero localmente, los ajustes de carteras que motivó la actualización y ampliación del índice Merval le permitieron volver a cerrar con un alza del 0,15%, que lo acercó un paso más al horizonte de los 17.000 puntos (cerró en 16.873,83 puntos). Esta vez el impulso vino por las acciones bancarias (2,8% Grupo Galicia y 2,2 BBVA-Francés), lo que permitió el cierre alcista, pese a que en el propio panel líder la mayoría fueron bajas: -2,6% Carboclor, -2,4 Minetti, -1,8% Pampa Energía y -1,7% Transener, sólo por nombrar las más destacadas. Entre los bonos, en tanto, volvieron a registrarse cierres mixtos. Al alza se movieron los emitidos en pesos con CER, a tono con expectativas todavía elevadas de inflación, como dejó ver la actualización del REM del BCRA. Por el contrario, volvieron a caer los nominados en dólares o que ajustan por la variación del tipo de cambio, ante la debilidad que vuelve a mostrar la cotización del dólar en la plaza local. |