El dólar se mantuvo por debajo de la cota de 1,32 unidades por euro después de que las cifras de actividad no manufacturera de febrero se situaran por encima de lo previsto por los analistas. El euro, que inició la sesión en Europa con ganancias, tuvo que rendirse después de que el Banco Central Europeo (BCE) decidiera mantener los tipos de interés en el 2% y señalara que controla la inflación con una cierta comodidad. El euro inició la sesión con la cita de la reunión del consejo de Gobierno del BCE en el horizonte. La decisión de mantener el precio oficial del dinero estaba más que descontada por el mercado, por lo que los inversores estuvieron pendientes de las declaraciones del presidente, Jean Claude Trichet.
La comparecencia del máximo responsable del organismo emisor no fue alentadora para el euro. Trichet confirmó las noticias que aparecieron ayer sobre la rebaja en tres décimas de las estimaciones de crecimiento de la zona euro por parte del organismo emisor. Y además volvió a recalcar que las tensiones inflacionistas se están alejando de la zona euro, por lo que no habrá problemas para mantener el IPC en torno al 2%, el objetivo fijado por el BCE.
Antes de la intervención de Trichet, el euro marcó máximos anuales en 1,3166 dólares. Después comenzó a perder terreno de forma pausada y a un ritmo algo superior cuando se conocieron las cifras de actividad no manufacturera en EE UU. El índice ISM se elevó por encima de lo previsto y se situó al borde de la cota de 60. Toda cifra por encima de 50 es indicativa de una economía en expansión.
Además, los inversores también recibieron un estímulo para apostar por el dólar en vísperas de que se conozca el trascendental dato de creación de empleo correspondiente al mes de febrero. Las peticiones semanales de subsidios por desempleo se redujeron en 1.000 demandas, lo que añade optimismo a las previsiones de los analistas, que ya de por sí lo son. Las estimaciones apuntan a que la primera economía mundial podría haber creado 225.000 empleos, lo que sería la mayor cifra en cuatro meses.
El yen, por su parte, prosiguió con sus descensos moderados frente al dólar, aunque sigue por debajo de 105 unidades por dólar.