INGRESARON OFERTAS POR U$S 62.248 MILLONES. UNA ALTA PROPORCIÓN DE BONISTAS TOMÓ TÍTULOS EN PESOS El Presidente calificó al canje como un "hito" para la economía. Hubo una alta aceptación en la Argentina, EE.UU. y Japón. La menor adhesión se registró en Alemania e Italia. La relación entre deuda y PIB se redujo desde el 112% al 72% tras la reestructuración “Los mercados han hablado con claridad aceptando la propuesta”, dijo Lavagna “Vienen nuevos desafíos y nos estamos preparando”, remató Kirchner
Finalmente el día llegó y el Gobierno no ahorró en calificativos para ponderar los resultados del canje. La adhesión a la oferta argentina alcanzó el 76,07% del monto a reestructurar, lo que fue calificado por el presidente Néstor Kirchner como "un hito" y un "punto de inflexión" para la economía.
La cifra fue considerada por los analistas como un paso importante para la normalización de las relaciones financieras internacionales. De todos modos, en los últimos días se especuló con que la adhesión podría superar el 80%, por lo que en ciertos ámbitos la cifra final causó cierta decepción.
Una adhesión del 76%, deja afuera holdouts (quienes no ingresaron a la operación) por casi u$s 20.000 millones, gigantesco caldo de cultivo de futuros juicios contra el país. "Los mercados han hablado y han hablado con mucha claridad aceptando de manera muy clara la propuesta del gobierno argentino", afirmó el ministro Roberto Lavagna, quien abrió la presentación durante el acto que se celebró en el Salón Blanco de la Casa Rosada, ante la presencia de las principales figuras del Poder Ejecutivo, ministros, gobernadores, empresarios, banqueros, gremialistas y otros invitados que colmaron la casa de Gobierno. El titular del Palacio de Hacienda destacó que "se ha desdolarizado una importante porción de la deuda".
Tras el canje, el 37% del total de las obligaciones (incluye no sólo a los nuevos bonos, sino también la deuda post default –Boden– y con los organismos internacionales) estará nominada en pesos ajustada por la inflación. Antes, sólo 3% estaba en moneda nacional. En cambio, el porcentaje de las obligaciones en dólares se redujo del 66% al 37%, mientras que la proporción en euros bajó de 15 a 14%. Según datos oficiales que no fueron divulgados, si se toma en cuenta solamente la deuda reestructurada, el porcentaje en pesos habría subido del 10% a una cifra en torno al 47%, dada la fuerte demanda por el bono Descuento nominado en moneda doméstica.
"Vinimos hoy, no para hacer una mentira exitista, sino porque dimos un paso importantísimo", destacó Kichner luego de las palabras de Lavagna. El mandatario calificó como "un hito" la reestructuración, aunque advirtió que "no es que se han terminado los problemas de los argentinos. Es un punto de inflexión".
La adhesión final al canje sumó 76,07% de los u$s 81.835 millones que entraron en la reestructuración, es decir, u$s 62.248 millones. De esta forma, la deuda pública total ahora es de u$s 125.283 millones.
A partir del resultado de ayer, el Gobierno emitirá títulos por u$s 35.238 millones, en tres series de bonos: Par (u$s 15.000 millones), Cuasipar (u$s 8.329 millones) y Descuento (u$s 11.909 millones). Ello implica un recorte de capital del 65,62%, frente a la deuda total en default de u$s 102.500 millones (incluyendo intereses vencidos, que no fueron reconocidos).
La adhesión a nivel local fue abrumadora, alrededor del 98%. También fue importante en EE.UU. y Japón. Según los datos por moneda de los títulos, los bonos en dólares lograron una adhesión del 84% y en yenes del 94%. En cambio, el punto más flojo fue Europa, y se estima que en particular, en Italia y Alemania. Sólo el 62% de los títulos en monedas que integran la zona euro ingresó al canje. Un similar comportamiento se percibe en el desagregado de la oferta por legislación. La principal aceptación fue de los títulos bajo legislación de Tokio (94%), mientras que la menor se volvió a registrar en Europa (Francfort con el 64%).
Lavagna explicó también que la nueva relación de deuda sobre PIB tras el canje pasó a ser del 112% al 72%. Además "ahora debemos pagar u$s 3.200 millones de intereses desde los u$s 10.175 millones por año que pagábamos en 2001", destacó.
"La política de no endeudamiento es fundamental para poder seguir teniendo grados de libertad", aseguró Lavagna. Y vaticinó que "a partir de esta exitosa reestructuración van a comenzar los cantos de sirena". Más aun, reveló que "ya hay ofertas para que tomemos deuda en el mercado internacional, es el negocio de muchos, pero no del país", enfatizó el ministro ante la atenta mirada de la mesa central del Salón Blanco, integrada por Kirchner, el vicepresidente Daniel Scioli, el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el titular del Senado, Marcelo Guinle, y el de Diputados, Eduardo Camaño.
"No se trata de exitismos ni revanchas, sino que se trata de que cada uno asuma su papel con seriedad", remató por su parte Kirchner. "Vienen nuevos desafíos, nuevas discusiones. Nosotros nos estamos preparando y ustedes también", fue la frase final del Presidente, que pareció tener un único destinatario: el FMI. |