El Gobierno anunció el pago de un bono de fin de año de hasta $1.000 para jubilados con bajos ingresos y grupos familiares beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), así como una exención parcial del Impuesto a las Ganancias para los trabajadores con sueldos en bruto de hasta 55 mil pesos mensuales. Se trata, como había adelantado ayer este diario, del combo de concesiones de Mauricio Macri a la CGT para desactivar un paro nacional y que representará una inyección de fondos de $7.500 millones para 6,5 millones de familias que el Ejecutivo cree que incidirá en el consumo de fin de año.
El paquete de medidas incluirá una ingeniería orientada a impedir que dos familias reciban más de un bono. En los casos de la AUH, que tiene un total de 3,1 millones de beneficiarios, la medida tendrá como límite un plus por grupo familiar, de modo tal que el propio Gobierno calculó que llegará a 2.180.000 hogares. En el caso de las jubilaciones, el bono de mil pesos se distribuirá entre perceptores del haber mínimo, de $5.161 pesos, y a quienes mensualmente cobren hasta 6.661 pesos, a través del monto proporcional para llegar a esa suma.
Respecto del Impuesto a las Ganancias, el Gobierno anunció la exención total en el pago para quienes perciben un aguinaldo de hasta 15 mil pesos (en general, con salarios no superiores a los 30 mil pesos), y un alivio parcial para quienes cuenten con sueldos de hasta 55 mil pesos en bruto. En esos casos, se los eximirá por los primeros 15 mil pesos de aguinaldo y por encima de ese monto deberán pagar el proporcional correspondiente a su categoría de contribuyente de Ganancias.
En la actualidad, pagan el impuesto los trabajadores sin carga de familia con sueldos a partir de 18.880 pesos y los que tienen hijos a cargo con ingresos por encima de 25 mil pesos. Los funcionarios calculan que la exención beneficiará a 1,2 millón de trabajadores alcanzados por el tributo.
El paquete acordado entre la CGT y el Gobierno representará un total de $7.500 millones de pesos que el Estado volcará a sectores sociales más vulnerables o bien dejará de percibir de recaudación entre asalariados. Para jubilados y beneficiarios de planes sociales destinará de manera directa unos 5.000 millones de pesos (Alfonso Prat Gay había puesto como techo $6.000 millones para ese gasto) y de Ganancias resignará 2.500 millones de pesos.
De acuerdo con los anuncios de ayer el Gobierno descartó un nuevo retoque en el mínimo no imponible de Ganancias antes de fin de año, como llegaron a analizar los funcionarios, y volverá al plan original de promover cambios de mayor profundidad en el tributo recién el año que viene, mediante un proyecto de ley que el oficialismo se comprometió a impulsar en el Congreso y que también le garantizó a la CGT que contará con su monitoreo. Además, la central obrera tendrá participación en el debate del proyecto oficial de primer empleo y en el de reforma del sistema de riesgos del trabajo.