Por Javier Blanco - La plaza accionaria local volvió a superar ayer una toma de utilidades intradiaria para cerrar con una leve alza del 0,28%, que le permitió al índice Merval marcar un nuevo récord nominal histórico, al quedar por primera vez por encima de los 17.200 puntos (en 17.207,9). Pero sigue, y se extiende, el castigo a los bonos argentinos de largo plazo. El Merval volvió a capear bien la ola de cautela que ganó al resto de las bolsas en los últimos días, dada la renovada tendencia alcista que muestra globalmente el dólar (el índice que lo mide contra otras divisas subió otro 0,21% y quedó en zona de máximos en 7 meses), pese a que las expectativas sobre un nuevo aumento de las tasas de Estados Unidos no se alteraron demasiado tras publicarse las minutas de la última reunión de la Reserva Federal, que mostró a sus miembros divididos. La ganancia estuvo apoyada en el envión de algunos papeles como Cresud y la cementera Minetti ( 4,4% cada una), secundados esta vez por Edenor y Central Puerto ( 1,7% promedio), dado que el balance para el panel líder respecto del total de alzas y bajas volvió a ser desfavorable (10 contra 13). Y todo en un marco de negocios muy reducidos (se operaron apenas $ 250,7 millones con acciones) ante la celebración del Día del Perdón, dada la incidencia que la comunidad judía mantiene en el mercado. Los que se siguen viendo golpeados son los bonos de la deuda, en especial los nominados en dólares o vinculados con esa moneda, por la debilidad del billete en la plaza local (el peso se revalorizó 0,6% ayer) y la tendencia alcista que mantienen las tasas en Estados Unidos (llegaron al 1,80% a 10 años), lo que afecta los títulos más largos, que vienen cayendo más de 1% por rueda desde hace varias jornadas.
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