Por Javier Blanco - La plaza accionaria local logró abstraerse de la elevada volatilidad que mostraron los mercados del exterior, tras conocerse que las exportaciones de China se desplomaron 10% en septiembre mientras que sus importaciones también se contrajeron inesperadamente, lo que revivió preocupaciones sobre la salud de esa economía. El dato impactó en casi todos los mercados del mundo, ratificó las señales bajistas de mediano plazo que desde hace varias ruedas vienen mostrando los índices de Wall Street y agregó un nuevo frente de inquietud a un mercado ya cauteloso por la cada vez más cercana suba de tasas en Estados Unidos, las dudas sobre la fortaleza de los bancos europeos, los bajos márgenes de ganancias de las empresas cotizantes y la crisis de la libra, entre otros puntos. Pese a este sombrío panorama, el índice Merval de la Bolsa porteña volvió a cerrar en alza ( 0,15%), lo que le permitió alcanzar un nuevo récord. Lo hizo apoyado esta vez en las alzas de Central Costanera ( 3,9%) y Celulosa ( 2%), además del respaldo que ofreció Petrobras Brasil ( 2,2%). De esta manera, el Merval suma un avance del 3,40% en el mes, que se hace destacable si se compara contra bajas del 2% promedio en el resto de las plazas emergentes y del 1,5% en la Bolsa de Nueva York. Otro dato destacado del día fue la recuperación que insinuaron los bonos de la deuda en dólares y emitidos a largo plazo tras varias ruedas en baja, lo que los analistas consideran como un simple rebote técnico. El ajuste coincidió con el aumento en los rendimientos de la deuda de Estados unidos y fue considerado como una adecuación a las tasas más altas que se esperan en Estados Unidos tras las elecciones. |