El dólar perdió cerca de un punto porcentual frente al euro pese a que las cifras de creación de empleo en EE UU superaron las estimaciones del consenso del mercado. Sin embargo, las cifras fueron un tanto decepcionantes si se comparan con las previsiones de algunos analistas. Algunos detalles del informe facilitado por el Departamento de Trabajo no convencieron a los inversores. El euro recuperó con comodidad la cota de 1,32 dólares sin que el escenario macroeconómico de los países que comparten la moneda única variara en exceso. De hecho, hasta que se conoció el dato de empleo en EE UU, la tranquilidad predominó en el mercado de divisas, después de que ayer el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, señalara que las tensiones inflacionistas se están alejando de la zona euro, lo que hace improbable que el organismo emisor eleve los tipos de interés.
Incluso el yen también recuperó terreno frente al billete verde y volvió a situarse por debajo de la cota de 105 unidades por dólar, aunque en las últimas sesiones los inversores estaban recogiendo beneficios provenientes del comienzo de la semana, cuando los inversores valoraron los buenos datos macroeconómicos publicados en Japón.
En principio, las previsiones del mercado apuntaban a que la primera economía mundial habría sido capaz de crear 225.000 nuevos puestos de trabajo durante febrero. Las cifras del Departamento de Trabajo dejaron cortas estas estimaciones. Sin embargo, algunos analistas estaban descontando en realidad cifras más elevadas, en torno a los 300.000 nuevos empleos.
Además, la tasa de desempleo se elevó en dos décimas, lo que tampoco gustó a los inversores. Para colmo, las cifras de confianza del consumidor publicadas por la Universidad de Michigan tampoco respondieron a las expectativas, ya que el dato se quedó en 94,1 frente a 94,5 que preveían los expertos. En cualquier caso, un descenso en relación con los datos del mes anterior.
El dólar ha pagado también en las últimas sesiones la incertidumbre sembrada por el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, sobre la “insostenible” situación del déficit presupuestario en EE UU.