Por Javier Blanco - Los bonos argentinos parecen estar sufriendo la "primavera" que vive el mercado local de renta variable o la competencia que les plantean las permanentes colocaciones que realiza el Gobierno en el mercado.
A esta última presión se refirió ayer Walter Molano, de BCP Securities, al elogiar las reformas que encara Brasil para tratar de enderezar el andar de su economía. Allí "están tomando medidas concretas en lugar de tapar sus problemas con una orgía de emisión de bonos como está haciendo su vecino", disparó el influyente analista de Wall Street. Lo sucedido en la rueda de ayer parece darle algo de razón: los bonos volvieron a cerrar mixtos aunque con mayoría de bajas, sin discriminar plazos, monedas ni condiciones de emisión. Aunque al menos jugó a favor la tendencia bajista que mostraron los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos en los últimos días (al aflojar de 1,82 a 1,75%), permitiendo que la tasa de riesgo local volviera a ubicarse en la zona de los 450 puntos.
Los retrocesos fueron mayoría entre los nominados en pesos y ajustables por inflación, no tanto porque el mercado esté convencido de una caída mayor del IPC para los meses que vienen, sino porque una nueva emisión por hasta $ 20.000 millones (el TC20, por suscribirse hoy) parece haber presionado sus precios.
Los emitidos en pesos y con tasa libre padecen el retroceso de esas tasas locales, lo que hace que vegeten desde hace más de dos meses.
Y los bonos en dólares, aunque ayer finalizaron con mayor proporción de subas (especialmente en el sector largo de la curva, que venía muy castigado), aun así vienen registrando retrocesos en la plaza local que van del 3 al 6% en el mes.