os dos principales fenómenos que volvieron a planchar el dólar se conjugan para explicar el aumento en el stock de reservas del Banco Central. En lo que va del mes pegaron un impactante salto: pasaron de u$s29.902 millones a 40.567 millones al cierre de ayer, lo que representa un incremento de u$s10.665 millones pero se estima que la cifra seguirá aumentando de manera firme en las próximas jornadas.
No hay registro en los últimos años de semejante salto del nivel de reservas en un solo mes. Pero los datos llamativos no terminan ahí: 2016 se encamina a ser el de mayor incremento del stock desde que se abandonó la Convertibilidad en 2001. Ni en los años de mayor bonanza del Gobierno de Néstor Kirchner se habían conseguido saltos semejantes. En lo que va de 2015 el stock ya aumentó u$s15.000 millones, cuando en el mejor año del primer Gobierno kirchnerista, 2007, fueron u$s14.000 millones.
Pero no para todo el mundo esto es una buena noticia. En realidad, termina siendo un reflejo del fuerte aumento de la deuda colocada por el Gobierno de Mauricio Macri durante su primer año de gestión. Sólo la Nación emitió bonos por más de u$s22.000 millones. Y el salto de octubre está dado especialmente por las colocaciones de títulos en pesos en el mercado local, pero que en más de un 70% fueron suscriptos por inversores extranjeros que entraron dólares. Esas divisas son depositadas por el Tesoro en cuentas del BCRA, lo que automáticamente eleva las reservas. A favor de lo sucedido en 2007, el aumento de entonces estaba sustentado sobre todo en superávit comercial y mucho menos en emisión de bonos. Otro factor que pegó fuerte este mes es el blanqueo de efectivo a través de cuentas de bancos locales. Los depósitos en moneda extranjera se incrementaron en más de u$s1.500 millones en octubre.
El titular del Central, Federico Sturzenegger, consideró históricamente que el nivel de reservas no es demasiado relevante, ya que si el flujo de capitales se vuelve positivo (como ahora) se torna un tanto innecesaria la acumulación de divisas por parte del BCRA. Pero igual la semana pasada resaltó vía Twitter el aumento a lo largo de octubre.
Otro aspecto no menor es la cobertura que dan las reservas ante un eventual "shock externo" o salida de capitales. Además, las calificadoras toman el nivel de reservas como un dato relevante a la hora de decidir si le suben o no la nota a un país. Se trata de un punto sensible para la Argentina, que tiene como obstáculo para seguir bajando los rendimientos de su deuda la baja calificación que reciben sus bonos.