El dólar inició la semana con leves avances frente al euro y al yen después de que el Banco Central de China haya manifestado de forma oficial que no procederá por el momento a la venta de dólares, con lo que salía al paso de rumores de mercado que indicaban lo contrario. El euro y el yen perdieron terreno castigados por las flojas cifras macroeconómicas publicadas en la eurozona y Japón, respectivamente. El billete verde sorteó las pérdidas a pesar de las estimaciones del influyente inversor Warren Buffett, quien aseguró en una presentación de Berkshire Hathaway, la sociedad que controla y preside, que sigue apostando por un dólar a la baja e incluso facilitó unas estimaciones, según las cuales el billete verde se irá por encima de 1,50 unidades por cada euro.
No obstante, el dólar apenas encontró obstáculos en su recorrido alcista, lo que le permitió situarse de forma cómoda por debajo de la cota de 1,32 unidades por euro. La moneda única fue pasto de las ventas después de conocerse que el índice de ven tas minoristas cayó en febrero a sus cotas más reducidas de los últimos nueve meses. Además, la cifra se situó por debajo de 50, lo que refleja una economía en época de contracción.
Por su parte, Japón también decepcionó con la publicación de los datos de gastos en capital, que se redujeron más de lo previsto en el conjunto del cuarto trimestre. Los inversores volvieron a vender yenes después de que durante la semana pasada se publicaran cifras macroeconómicas positivas que habían hecho que los inversores renovaran su apuesta por el la divisa japonesa.
El dólar pareció estimulado por la manifestación oficial del Banco Central de China, al que los rumores de mercado le atribuían una fuerte actividad de venta de dólares, que el organismo emisor se encargó de desmentir. La venta de activos en dólares desde Asia se ha reducido en gran medida en los últimos meses.
De este modo, el euro se situaba cerca del cierre de la sesión en las principales plazas europeas, en 1,3187 dólares, muy cerca de sus mínimos intradía.