Por Javier Blanco - La abrupta baja dispuesta por los bancos en las tasas que pagan por los plazos fijos en pesos planchó el stock de este tipo de colocaciones y comienza a obligar a las entidades financieras a buscar formas imaginativas para retener depositantes. Una de ellas (el BBVA-Francés) ya ofrece pagar la renta con millas para viajes y otros buscan alternativas para contentar a sus clientes sin subir las tasas. El fenómeno se produce porque los bancos no sólo replicaron las bajas de tasas dispuestas por el BCRA, sino porque las trasladaron tan rápido y agresivamente que invalidaron eso de ofertar tasas reales positivas que pregona y demanda Federico Sturzenegger para que lo ayuden a recrear el ahorro en pesos y aporten al sesgo contractivo de su política monetaria. La poda fue tal que comenzó a generar la reacción de los depositantes, que se muestran más reacios a renovar los plazos fijos. "La tasa promedio para minoristas va hoy del 18 al 19%, su mínimo nivel del año. Consecuentemente, los depósitos a plazo del sector privado comenzaron a caer en términos reales", observa Amílcar Collante, del Centro de Estudios Económicos del Sur (CeSur)."Hablamos de colocaciones que crecían a un ritmo de 4% mensual en junio y julio y ahora lucen estancadas. Es indudable que los depositantes no digirieron las sucesivas reducciones de tasas", coincide su colega Andrés Méndez, de Actividad Moneda y Finanzas (AMF). Para Méndez, lo que "juega en la cabeza de los ahorristas" es que les paguen tasas menores a la expectativa de inflación. "Se espera que los precios suban más de 20% en los próximos 12 meses lo que los lleva a concluir que si pactan una tasa menor estarán regalando plata", dice. El stock total de este tipo de colocaciones apenas subió de $ 485.000 millones a $ 510.000 millones desde fines de junio, es decir, desde que el BCRA profundizó la poda de tasas del 31 al 26,75% anual, donde las estacionó. Es decir, la masa de dinero invertida a plazo fijo (PF) avanzó menos de lo que lo hubiera hecho si algo más de dos tercios de los ahorristas (según la media histórica) hubieran renovado esas colocaciones sumando lo cobrado por intereses. Además, la resistencia a renovar o a pactar nuevos se profundizó últimamente, lo que dejó el stock estancado desde fin de agosto. Esto se relaciona con que los bancos siguieron recortando sus tasas aún cuando el BCRA frenó esas podas (ver Pág. 19), lo que (junto al dólar planchado) provocó un reverdecer de la lebacmanía: la participación de inversores minoristas en la compra de Lebac subió de $ 2346,8 millones a $ 4078 millones en las últimas 6 semanas dado que muchos ahorristas buscan aprovechar la brecha de casi 7 puntos abierta con los plazos fijos. "Por eso las tenencias de Lebac del sector privado están en claro aumento y ya superan los $ 355.000 millones" acota Collante. La resistencia de los ahorristas a renovar con estas tasas llevó al BBVA-Francés a relanzar su Plazo Fijo LAN (alumbrado en 2011 y luego discontinuado), aunque remozado: ahora paga la renta en millas por "adelantado". "Es parte de un intento por retener ahorristas. Nuestro programa de millaje es muy valorado por nuestros clientes", explicó a la nacion Christian Haas, gerente de préstamos e inversiones del banco. "Ofrecemos un rendimiento superior al del PF tradicional pero debe pactarse a un mínimo de 180 días y por no menos que $ 80.000", explica. "Lo denominamos 'adelantado' -prosigue- porque a los 3 días acredita la renta en millaje. Así, si ponés $ 100.000 obtenés 70.000 millas. Y, según cuando las uses, esto puede significar subir a un avión", destaca Haas. |