La visita no pasó inadvertida en Reconquista 266, en un momento en que, se sabe, aumentaron las presiones oficiales sobre las decisiones que toma el Banco Central. El presidente de la entidad, Federico Sturzenegger, recibió ayer al mediodía en sus oficinas al ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay.
Los funcionarios volvieron a compartir un almuerzo, una costumbre que suelen repetir cada 15 días. Pero, esta vez, la conversación fue más embrollada que otras: al ministro le preocupa que el Central no haya hecho un solo recorte de tasas por seis semanas seguidas y, por sobre todo, que el dólar se hunda y amenace con perforar los $15. Los dos fenómenos, dice, postergan la recuperación y provocan un caída del tipo de cambio que complica a los exportadores. Para evitarlo, Federico Sturzenegger debería comprar divisas y absorber los pesos excedentes que generen sus intervenciones. Pero ninguna de las dos cuestiones, parece, lo entusiasman demasiado.