La calma reina en el mercado cambiario al cierre de una semana que ha sido intensa. La reunión de la Reserva Federal, la comparecencia de John Snow en el Senado y los datos económicos, sobre todo el PIB de EEUU de ayer, han sido un torrente de referencias que no ha movido en exceso al dólar. La divisa estadounidense se mantenía por debajo de 1,17 unidades por euro durante toda la sesión.
El billete verde se pagaba durante la sesión asiática en el entorno de 1,1610-1,1620 dólares por euro y sólo variaba tras la apertura de Wall Street. Una vez que la renta variable de EEUU comenzaba su andadura, el dólar se apreciaba hasta máximos del día, de 1,1640 unidades por cada divisa única, es decir, ha cotizado en un estrechísimo rango. Un operador español comentaba que el mercado todavía está digiriendo las cifras de PIB de la principal economía del mundo de ayer.
Las cifras de crecimiento económico estadounidense de ayer fijaron la tasa más alta de los últimos 19 años. Pero los analistas señalan que estos números no invitan al optimismo. Números “dopados” o “cifras infladas artificialmente”. Así se expresan los expertos españoles al referirse al PIB de EEUU. Ayer, el Departamento de Comercio presentó un crecimiento de la economía estadounidense del 7,2% interanual a finales del tercer trimestre del año, la tasa más alta desde 1984.
Pero mientras que hace 19 años se crearon 165.000 puestos de trabajo en esos 3 meses, en el anterior se destruyeron 41.000. El sector industrial eliminó 136.000 puestos de trabajo. Y eso que el secretario del Tesoro, John Snow, afirmó esta semana que EEUU creará empleo a un ritmo de 200.000 puestos mensuales, algo que Juan Laborda, jefe de análisis de Barclays, pone en duda. En su opinión, los datos de PIB serán revisados a la baja al menos hasta el 5%-6% y además, destaca que está fallando la conexión entre beneficios empresariales, inversión y generación de empleo. Laborda alerta de varios desequilibrios en la economía de EEUU, cuya consecuencia más grave podría ser la deflación a mediados de 2004.
Ángel Olea, analista de Abante, comenta que en “EEUU símplemente ha finalizado la destrucción de empleo”, opinión en la que coincide Alejandro Inurrieta, de InterMoney, que asegura que “las variables laborales están algo mejor”. Sin embargo, ambos expertos no contemplan un despegue del mercado laboral de EEUU. En Caja Madrid comentan tras ver los datos de PIB que “el empleo es una variable que no ha avanzado”.
Por tanto, pese a unas cifras económicas que podrían inducir al optimismo, la certidumbre sobre la recuperación está aún lejos. La batalla cambiaria parece haber flojeado su intensidad, algo positivo, según los expertos. Laborda destaca que es un error que las economías pretendan crecer a medio plazo mediante el sector externo y se manifiesta a favor de un ajuste cambiario progresivo y consensuado. Algo que parece estar teniendo lugar, ya que el dólar se ha apreciado levemente en los 5 días precedentes, desde 1,1780 unidades por euro hasta los poco más de 1,16 de hoy. En Japón, el yen se mantiene estable, algo por debajo de 110 unidades por cada billete verde, pero sin mostrar los altibajos de semanas previas.
Los datos del día eran el índice Manufacturero de Chicago (PMI), que ascendió en octubre a 55 puntos, desde los 51,2 puntos del mes pasado y el índice confianza de la Universidad de Michigan ha ascendido en septiembre a 89,6 puntos desde los 87,7 puntos del mes anterior.
El cambio oficial del Banco Central Europeo (BCE) era de 1,1622 dólares por cada euro y de 126,72 yenes por cada divisa única. |