San Pablo - La Bolsa brasileña cerró ayer con su mayor caída de los últimos dos meses, presionada nuevamente por la incertidumbre sobre las políticas del republicano Donald Trump cuando asuma la Casa Blanca, al tiempo que la moneda local registró su mayor baja en ocho años contra el dólar. En el mercado cambiario, el real perdió un 4,73%, hasta las 3,3614 unidades por dólar la venta, su mayor caída al cierre desde el 22 de octubre de 2008, cuando se desplomó un 6%.
La divisa brasileña fue presionada por una ola de aversión al riesgo tras la victoria de Trump y ante la ausencia medidas por parte del Banco Central local en el mercado. Además, también pesaron diversos flujo de salida de dólares y preocupaciones sobre el futuro político del presidente Temer debido a la noticia de una donación de 1 millón de reales de la constructora Andrade Gutierrez en 2014, que habría sido direccionada a la campaña del entonces vicepresidente, compañero de lista de la expresidenta Dilma Rousseff aquel año.
Por su parte, el índice referencial de la Bolsa de San Pablo, el Bovespa, cayó un 3,25%, a 61.200 puntos, el menor nivel desde el pasado 13 de octubre. Además, fue el mayor retroceso al cierre desde el pasado 9 de septiembre. En el mejor momento de la sesión, el índice brasileño avanzó un 1%, aunque llegó a retroceder hasta un 4%. El volumen de negocios alcanzó los 16.500 millones de reales, casi el doble del promedio diario del mes hasta el miércoles, de 8.860 millones de reales.
El sector bancario fue uno de los rubros con peor desempeño de la jornada, con los títulos de Bradesco retrocediendo casi un 9%, luego de la presentación de sus resultados trimestrales -cerraron con una merma del 8,92%, su mayor descenso diario en casi ocho años-. En tanto, los papeles de Petrobras se hundieron casi un 6,91%. La petrolera divulgó tras el cierre del mercado sus resultados trimestrales, con una pérdida de 16.458 millones de reales (alrededor de unos 4.900 millonesde dólares).