Por Ignacio Olivera Doll -El plan del Gobierno fue, desde entonces, usar las sillas del directorio del Central como una carta de negociación con la oposición en el momento de resolver los diferentes problemas que se le presentan en el Congreso o con los jefes provinciales. En los últimos meses se vio, precisamente, un diálogo más aceitado entre el Ejecutivo nacional y esa provincia, responsable de aportar el mayor caudal de votos a Cambiemos durante la última elección presidencial. Macri anunció a fin de septiembre el pago de una histórica deuda previsional con Córdoba, participó en actos en las ciudades provinciales de Las Varillas y Hernando y hasta llegó a bailar al ritmo de una canción de Gilda junto al gobernador Juan Schiaretti ante alumnos de una escuela pública. Esta larga convivencia habría dado tiempo, según pudo confirmar este diario, para conversar sobre la incorporación al BCRA de un hombre de confianza del partido que gobierna el distrito hace ya más de 17 años.
El miércoles, la Comisión de Acuerdos del Senado recibirá en una audiencia pública a los postulantes para el directorio del Central (excepto Elettore). Allí irán Sturzenegger, Lucas Llach y los directores.
Ángel Elettore es un contador recibido en la Universidad Nacional de Córdoba, que actualmente trabaja como consultor. Fue ministro de Finanzas durante los últimos tres gobiernos de la provincia, desde 2003 hasta 2015. En sus primeros años de gestión logró mantener superávit en las cuentas con una política de bajos impuestos que pretendió dar impulso a la actividad. Desde 2008, el aumento de algunas tasas provinciales terminó llevando a su jurisdicción a ubicarse como una de las de mayor presión tributaria del país.
El directorio del Banco Central cuenta hoy con nueve miembros: el presidente de la institución, Federico Sturzenegger, el vicepresidente Lucas Llach, Demián Reidel, Fabián Zampone, Pablo Curat, Pedro Biscay, Horacio Liendo, Francisco Gismondi y Mariano Flores Vidal. Hace poco más de un mes, se abrieron allí dos vacantes al vencer el mandato de Germán Feldman, designado por el kirchnerismo, y al darse de baja el mandato de Juan Miguel Cuattromo en el Boletín Oficial. La designación de Elettore dejaría al directorio con diez miembros.
Hoy, Sturzenegger debe convivir en esa mesa sólo con dos voces disidentes: la del kirchnerista Pedro Biscay, que rechaza la mayoría de las propuestas oficiales y que genera una creciente desconfianza entre sus compañeros; y la de Pablo Curat, el director que logró ubicar ahí el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, y que en las últimas reuniones se opuso enfáticamente a una medida bendecida por el propio Sturzenegger: la flexibilización de las estrictas normas que debían cumplir los agentes y casas de cambio. En el entorno de Elettore nadie cree que su desembarco pueda acentuar las discrepancias en el directorio. Lo imaginan, por el contrario, asumiendo un rol constructivo que apunte a hacer aportes sobre cada una de las normativas en discusión.