Después de haber cedido ante un surtido de pedidos de gobernadores aliados pero sobre todo del PJ, que hasta hace 12 meses no chistaban ante partidas que Cristina de Kirchner mandaba como si fuesen mandamientos, Mauricio Macri logró que el Senado convirtiera en ley el Presupuesto 2017.
La ley de gastos "friendly" con la que el Gobierno planea encarar el año próximo -electoral- contempla partidas globales por dos billones de pesos, una mejora en la actividad económica del 3,5%, inflación del 17% y un dólar promedio de $18.
No obstante, el déficit del 4,2% apareció como objetivo rectificado tras la imposibilidad que expuso el Ejecutivo de cumplir la meta inicial del 3,3%.
Tener cerrado este capítulo le presenta al Gobierno un alivio para el año electoral que se avecina. Además, logró que las provincias firmaran un acuerdo para bajar su déficit en un 10%.
Fueron curiosas las alocuciones de algunos senadores del kirchnerismo, que excedieron los minutos que tenían durante el debate en el recinto para denostar el proyecto de Casa Rosada.
Sin embargo, al término de cada discurso confirmaron el aval a la iniciativa debido a "las obras que se contemplan" para los distritos que representan.
Uno de los nervios principales del Presupuesto, y motivo de críticas de economistas, fue la voluntad del Ejecutivo de no frenar la creación de empleo público, con el que el kirchnerismo cubrió la nula creación de trabajo privado.
Desde la consultora NOAnomics, que lidera Félix Piacentini, alertaron a través de sus informes que el personal del Estado en los niveles nacional, provincial y municipal alcanza los 3,5 millones de personas, lo que significa un crecimiento del 52% en la Nación, 53% en provincias y 37% en municipios entre 2003 y 2015.
Piacentini dejó claro que casi cuatro de cada 10 asalariados en blanco son estatales, lo que pone al Estado como el primer empleador de la Argentina. De esta manera, y con la confirmación del Presupuesto 2017, todas las posibilidades de discutir en serio acerca de que los trabajadores públicos cuenten con una paritaria que compense el desfase de los últimos años -a favor de ellos- quedó dinamitada.
"Este Presupuesto es realista porque hay datos ciertos", disparó la jefa de la bancada del PRO en el Senado, Laura Rodríguez Machado. Ante un cruce con el legislador del peronismo disidente Adolfo Rodríguez Saá (San Luis), la cordobesa dejó claro que "bajar el gasto improductivo es una forma que nosotros utilizamos para reducir el déficit".
Además, la senadora resaltó el levantamiento de las retenciones a las economías regionales, que "generó en nuestros pueblos rurales un impacto muy positivo".
En tanto, el titular del bloque del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto, ratificó el compromiso del peronismo para "no dejar a la Argentina sin Presupuesto", aunque advirtió que "el nivel de endeudamiento es muy acelerado y puede tener implicancias graves al corto plazo", y que preocupa que "el tipo de cambio no sea competitivo".
Pichetto también manifestó que "la inflación se comió la devaluación", tal como le sucedió al exministro de Economía del kirchnerismo y actual diputado nacional, Axel Kicillof.
Por otra parte, el Senado también sancionó las modificaciones a la Ley de Administración Financiera para limitar los vicios de los denominados "superpoderes" que utiliza la Jefatura de Gabinete para reasignar partidas.
Durante 2017 se fijará un tope de 7,5% del Presupuesto sancionado ayer para redireccionar partidas, mientras que en 2018 el límite a los "superpoderes" bajará a 5% .