AUNQUE PEKÍN LIMITARÁ LAS IMPORTACIONES GENERALES PARA ENFRIAR SU ECONOMÍA El embajador argentino en China pronosticó que los envíos de soja pasarán de 4,4 a cerca de 8 millones de toneladas debido a la posible caída de producción de Brasil. Las exportaciones de soja argentina a China podrían duplicarse durante este año, a pesar de que el país asiático prevé reducir el ritmo de crecimiento de su comercio exterior hasta 50%. Como se espera que disminuya la producción sojera de Brasil debido a la fuerte sequía que padecen los estados del sur, la Argentina podría cubrir una buena parte de la demanda china que no abastecerá el país vecino.
Pocas horas después de que finalizara el viaje del canciller Rafael Bielsa a China, el embajador argentino en Pekín, Juan Carlos Morelli, pronosticó que las exportaciones de soja a ese destino se ubicarán este año entre los 7 y 8 millones de toneladas. Esto representaría un enorme aumento en comparación con los 4,4 millones de toneladas colocadas en 2004 en ese mercado. Según el embajador, la previsible caída de la cosecha brasileña permitirá que Estados Unidos y la Argentina puedan hacer frente a contratos que Brasil no podrá cubrir.
Equilibrio comercial
El gobierno chino presentó esta semana ante el Congreso Nacional del Pueblo su proyección que prevé para todo el año un aumento del 15% entre importaciones y exportaciones un porcentaje muy inferior al del año pasado, cuando se expandieron en conjunto un 35,7%. En los dos primeros meses de este año, las colocaciones externas de China subieron 36,6% mientras que las importaciones cayeron 5%, todo en comparación con el mismo período de 2004. Esto sería una consecuencia directa de la decisión oficial de buscar reducir su déficit comercial mediante restricciones a las inversiones, las cuáles son las principales movilizadoras de la importación. Los países proveedores de China que se verían más afectados por esta caída de las importaciones son los que venden maquinaria y alta tecnología, y que hasta el último año abastecían a las empresas que hoy se ven limitadas en su expansión.
Proveedor privilegiado
En 2004, el 80% de los u$s 2.600 millones de exportaciones argentinas a China estuvo compuesto por porotos, aceites y harinas de soja, y este año se mantendría esa estructura por lo que es improbable que los envíos se vean afectados por la decisión de Pekín. "China necesita seguir comprando materias primas porque no puede extender su frontera agropecuaria, así que nosotros seguiremos abasteciendo el 30% de la soja demandada", explicó Ernesto Fernández Taboada, director ejecutivo de la Cámara Argentina-China de Comercio.
Esta semana, Bielsa reveló que las colocaciones totales de la Argentina a China comenzaron el año con el pie derecho al crecer 30%, luego de que ambos gobiernos firmaron diversos protocolos en los últimos meses para favorecer los intercambios. "Es realmente muy marcado el aumento de la exportación de productos aviares, carnes termoprocesadas y cítricos dulces", explicitó el canciller. En poco tiempo también comenzarían a realizarse los primeros envíos de carnes frescas, peras y manzanas a China. Por eso, el gobierno argentino cree que a este ritmo los embarques a China podrían aumentar unos u$s 300 millones para fin de año.
En el sector exportador esperan que las autoridades chinas no traben el ingreso de cargamentos de soja tal como lo hicieron el año pasado con envíos de Brasil, generando preocupación entre los países proveedores. "En este sentido, creemos que fue muy importante la reciente misión de la Secretaría de Agricultura y el Senasa que logró que queden sin efecto algunas normas que limitaban la exportación de aceite de soja", afirmó Raquel Caminoa, economista de la Cámara Aceitera de la República Argentina (Ciara). |