ARROZ, HARINA DE TRIGO Y VINOS PODRÍAN SER PERJUDICADOS Las salvaguardas, el remedio que diseñó y aplicó el gobierno argentino para frenar las importaciones de electrodomésticos brasileños podrían ahora actuar como barrera para las propias ventas locales al país vecino.
A pedido de los productores brasileños, el gobierno de Luiz Inacio Lula Da Silva, estudia aplicar aranceles o cupos (salvaguardas) que frenen el ingreso de vinos de baja calidad, harina de trigo y arroz argentinos.
"No hay nada descartado", aseguró una fuente cercana a Luiz Fernando Furlan, el ministro de Desarrollo brasileño que mantiene una relación tirante con el gobierno de Néstor Kirchner. La fuente se refería a la nota que ayer publicó el diario O Globo en la que afirma que "la Secretaría de Comercio Exterior (depende de Furlan), y el Ministerio de Agricultura, examinan la posibilidad de adoptar salvaguardas".
Los empresarios brasileños, agrupados en la Confederación Nacional de la Industria (CNI), no descartan que el gobierno de Brasil imponga restricciones, pero en off the record, una alta fuente aclaró que la entidad no fue la que pidió ese tipo de solución a Furlan.
La Argentina le vende a Brasil el 95,4% del arroz que exporta, el 40,1% de la harina de trigo, y el 9,5% de los vinos.
En el Gobierno argentino desconocen si Brasil aplicará salvaguardas, pero por las dudas prometen estar atentos a cualquier posible medida que afecte a algún sector interno.
Los empresarios locales que venden los productos a los cuales se les quiere aplicar salvaguardas salen al ruedo en su defensa: "La acusación de los productores brasileños es que las premezclas son harinas disfrazadas. Sin embargo, de acuerdo a las normas que están reconocidas internacionalmente las premezclas pueden contener hasta algo más de 0,5% de sal", explicó Juan Manuel del Carril, director ejecutivo de la Federación Argentina de la Industria Molinera. "Frente al argumento de que estas exportaciones están haciendo un daño muy importante a la industria harinera brasileña, hay que tener en cuenta que las ventas argentinas no llegan al 3% del mercado de ese producto en Brasil", dijo.
Por su parte, Walter Pavón, economista de Bodegas de Argentina, reconoce que una gama de vino de bajo precio que comercializa Fecovita –una federación de cooperativas vitivinícolas de Mendoza– está entrando muy fuerte en Brasil. "Pero la empresa no tiene subsidios y no vende en Brasil por debajo del precio que comercializa en la Argentina", precisó. |